domingo, agosto 17, 2014

Nota del Autor

Escribí esta novela a petición de mi esposo, el protagonista, Waldek Grodek. Confieso que no estaba preparada para hacerlo, pero era su deseo, y en el 2000 empecé a pensar en serio en la posibilidad de contar su historia. Y como las oportunidades y las circunstancias generalmente coinciden para que los hechos de la vida se lleven a cabo, por esos días recibimos una carta del gobierno alemán en la que decía que recibiría un pago por los años que trabajó en calidad de esclavo en el campo de concentración de Gusen, Mauthausen, para la empresa Messerschmitt.  Waldek también estuvo en Auschwitz, pero como prisionero, y por ello no recibió ninguna indemnización.

Como mi esposo tenía pensado viajar a Polonia a visitar a su madre, aprovechó la oportunidad de retirar la documentación que hacía falta para presentarla a las oficinas de Repatriación y Refugiados de las Naciones Unidas en Ginebra, un periplo que le costaría lo que recibiría años después como pago. Pero a mí me sirvió para empezar la novela, porque no tenía idea cómo iniciar la historia.

No fue fácil escribirla. Fueron muchas noches de largas conversaciones y apuntes en los que él se confesó conmigo. Me contó sus anhelos, sus deseos, sus primeros amores y sus primeras desilusiones. Y aunque llevaba los sentimientos retenidos durante casi sesenta años, pude penetrar por alguna rendija y extraer con fidelidad sus vivencias. Durante varios meses de esas confesiones aprendí a conocer mejor al hombre con el que había vivido tantos años, treinta y ocho para entonces, y supe que solo había conocido de él la superficie. Lo admiré más que nunca y volví a enamorarme. Su arrojo y valentía durante su niñez, adolescencia y juventud me hicieron verlo de diferente manera.

Debo aclarar que yo no formo parte del libro. En la primera versión sí me incluí. Pero la editorial que leyó el manuscrito opinó que no era importante saber cómo se había obtenido la historia, que eso a nadie importaba. De manera que tuve que rehacer toda la última parte. Pero la vida de mi marido siempre fue una vida de novela, hasta el último día. Hay personas que piensan que no pueden ocurrirle tantas vicisitudes a una misma persona, es probable que no a la mayoría, pero a Waldek… con seguridad sí. También ponen en duda que estuviera en New York en los sucesos del ataque a las Torres Gemelas, y sí estuvo. Justamente regresaba de Ginebra, tengo todavía los boletos de avión y la factura del hotel.

Waldek fue un hombre sumamente fuerte. Era de los que podía destrozar la nariz de una persona con sus enormes puños. Podía subir los dieciséis pisos sin perder el aliento, cuando los ascensores no funcionaban y él ya era un hombre de más de setenta años, del edificio donde tenía ubicado mi taller de alta costura, a pesar de que lo hacía con un cigarrillo en los labios. Era de una generación de hombres sobrevivientes del peor de los castigos. Pero hay enfermedades y actitudes que no perdonan, y una de ellas lo llevó a la muerte. El cáncer de pulmón asociado a una larga vida de fumador empedernido contribuyó a terminar con la vida de un hombre que, estoy segura, todavía tenía mucho que dar.

Me queda la satisfacción de que logró ver su deseo cumplido: Roca Editorial publicó la novela por primera vez en enero de 2008. No fue la misma editorial que años atrás leyó el manuscrito donde yo estaba incluida, pero la versión quedó con la exclusión y así se publicó.

Dedico este libro a mi inolvidable Waldek. Donde sea que se encuentre probablemente vea que hay miles de personas que están conociendo su historia, tal como él quería.

Agradezco a todas las personas que se fijaron en este libro. Espero sinceramente no defraudarlos.

Blanca Miosi

10 comentarios:

Irma Luna dijo...

La historia más facinante que he leído. La devote en un solo día. No pude parar de leer. Gracias

Blanca Miosi dijo...

Muchas gracias por leer mi libro, Irma.

Irma Luna dijo...

Gracias a usted.Confieso que esperé encontrarla en la historia. Me quede con deseos de más, cuando llegue al final y no la vi. Siento que usted fue una parte importante en la facinante vida del señor Grodek y esa parte tambien merecía ser contada.Es solo mi humilde opinion. Nuevamente gracias.

Blanca Miosi dijo...

A veces los lectores editoriales se equivocan, esta fue una de ellas. Irma.
Gracias otra vez. Hoy cumple 1000 días en el top 100 de bestseller de Amazon.
Mañana estará gratis en todo el mundo.
Un abrazo!

Lusmir N. Barboza Gaviria dijo...

Ame este libro. Despues de meses sin leer. Encontre esta maravilla en mi Kindle. Lo lei lo devore y hasta llore. Como Venezolana me genera emocion. Mi esposo que el britanico se ha sentido atraido por el. Admiro mucho a Waldeck me hubiera gustado mucho conocerlo.Te felicito! Siento que quede con ansias de mas. Gracias por el libro.
Mir

Blanca Miosi dijo...

Muchas gracias, Mir, tus palabras me conmueven. Es un honor recibir comentarios de mi libro.

chuli gonzalez dijo...

Me encanto el libro,, tanto así que después de un año lo estoy volviendo a leer,, hay algo en el k atrapa, me conmueve la historia y la idea q una persona tenga q pasar por tantas cosas,,, la felicito pues mas q la historia vivida es la manera de contarla li k nos atrapo,,, felicidades

Blanca Miosi dijo...

Muchísimas gracias por esa segunda lectura, Chuli, es un honor tener lectores como tú.

Arabd dijo...

¡Qué puedo decir, el libro me encantó!

Esta es mi crítica en Amazon y en GoodReads:

Si tuviera que ponerle un pero es el porqué la autora no aparece en la historia, buscando en internet encontré su página http://labusqueda-por-blancamiosi.blo... donde explica que la editorial le pidió que se "borrara" del libro, pero tengo entendido que ahora es otra editorial, ojalá y pueda añadirlo, me gustaría saber cómo se conocieron, en qué parte de la historia encaja, porque a pesar de que cuando compré el libro en Amazon pensé que era una historia de ficción y que por lo tanto no me animaba a leerla, en cuánto avanzaba por la lectura, no resistí con la curiosidad y di con la autora y hasta conocí a Waldek en fotos.

Mi admiración para Waldek, todos lo momentos históricos que pasaron en su vida, estuvo en el momento exacto en que la historia de la humanidad cambiaba, pero además de eso, lo admiro, porque como todo ser humano, decayó, se deprimió, no veía futuro en muchas ocasiones, y en todas se levantó y siguió adelante, él creía en la suerte, yo también creo en ella, pero más allá, creo en las coincidencia, en que todo tiene una razón, y aunque me duele el mal, la injusticia, el daño de los seres humanos entre sí, creo también que hay ángeles en la Tierra, que nos protejen y nos auxilian, aunque esos ángeles también tengan defectos.

Waldek y Blanca llegaron en el momento justo a mi vida, un momento donde necesitaba volver a creer en la esperanza, son unos ángeles de la literatura.

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Y es verdad, ojalá algún día, quizá en este blog, sepamos cómo se conocieron, sería agradable conocer la historia completa.

Gracias y felicidades por escribir de una forma tan genial.

Blanca Miosi dijo...

Muchas gracias por este extraordinario comentario,Arabd, o sabes cómo me siento al saber que la historia de la vida de Waldek te haya dejado esas interesantes reflexiones.
Un gran abrazo!
Blanca Miosi