jueves, febrero 14, 2008

Dossier de La Búsqueda


Blanca Miosi, La búsqueda

Una apasionante novela basada en hechos reales que nos hará recorrer de la mano de su protagonista Waldek Grodek, desde los campos de concentración nazis hasta las dictaduras de Sudamérica.

Cuando salí de Mauthausen me dije a mí mismo que tenía que olvidar todo lo que había sucedido o no podría vivir. Pero ahora, a mis setenta y cuatro años cumplidos, eso ya no era un problema. Por primera vez en mi vida tuve la sensación de poder mirar atrás con serenidad y aun con sentido del humor... Ese mismo día tomé la decisión de escribir mis memorias.

La búsqueda es la historia de Waldek Grodek, un niño polaco de diez años cuya apacible vida se ve interrumpida por la invasión alemana a Polonia. A partir de ese momento, sus juegos infantiles y sus excusiones como Boy Scout se transformaron en estrategias para sobrevivir. Muchos años después, mientras visita la oficina donde se gestionan las indemnizaciones que Alemania ha ofrecido a los ex prisioneros de los campos de concentración nazis, se pregunta si hay en el mundo alguien con una existencia tan azarosa como la suya. Auschwitz, Mauthausen, dictaduras en Europa y América Latina, tramas de espionaje, y hasta el Mossad. Es la vida de Waldek Grodek, una vida desconocida y sorprendente que merece ser recuperada.
La búsqueda es una obra sobre la condición humana y sobre cómo debemos enfrentarnos al dolor para seguir adelante. Desde la invasión de Varsovia al ataque de las torres gemelas en Nueva York, con un ritmo vivo y cautivador, el talento de Blanca Miosi nos hace reflexionar sobre la guerra y sentir que formamos parte de la historia.

1 de septiembre de 1939

La mañana en que comienza el ataque alemán sobre Varsovia, Waldek Grodek tiene apenas once años. Es demasiado joven para imaginar el horror de una guerra, y la emoción y la curiosidad por lo que pasa en Varsovia, le hacen regresar a la ciudad desde el campo, donde estaba de vacaciones junto a su hermana menor y su madre. Su padre es inspector de canales de la ciudad y está desbordado intentando que los servicios no se colapsen por los destrozos de los bombardeos. Pasan los días, y el refugio donde se alojan no permite casi respirar, cubiertos de tierra y sin comida, los rezos y oraciones se mezclan con los gritos de pánico. En un descuido de su madre, Waldek escapa para visitar una ciudad de la que sólo quedan ruinas. Ese día descubre lo que a lo largo de su vida llamará su buena suerte: tropieza y cae en la calle, mientras una bomba estalla a pocos metros y mata a las personas que caminaban a su lado. Al regresar al refugio aturdido toma conciencia de que en cualquier momento puede perder a sus seres queridos. En menos de veinte días, la rendición de Varsovia se firma y Adolf Hitler visita su nueva conquista. Waldek siente que los polacos no tienen nada que festejar, su ciudad ya no les pertenece y nace en él un patriotismo radical y desconocido.
Aunque desde el principio los judíos son los que más sufren la ocupación, todos los polacos viven humillados continuamente, las propiedades son requisadas, las radios prohibidas y el mercado negro florece. Con catorce años asiste a la construcción del gueto de Varsovia donde recluyen a Olenka, su primer amor.

Las deportaciones a los campos de concentración habían comenzado. Sentí la necesidad de hacer algo por ellos.
Es apenas un adolescente pero la guerra todo lo precipita y comienza a trabajar en la resistencia, pero no pasa mucho tiempo hasta que la Policía de Seguridad descubre a su grupo clandestino. Con catorce años es tratado como un preso político, y lo trasladan a una cárcel en el gueto llena de delincuentes de todo tipo.

El hacinamiento y la falta de higiene convertían la celda en una pocilga. Pero lo peor, lo que más daño y sufrimiento causaba eran las chinches. Se incrustaban en la carne, especialmente en nuestras heridas. Y creo que fueron puestas allí con esa finalidad.
A partir de ese momento y hasta el final de la guerra, Waldek Grodek pasa por los campos de concentración de Birkenau, Auschwitz y Mauthausen. Marcado como un animal, aprende que no hay lugar para la debilidad o el dolor.

Día a día nos íbamos embruteciendo. Los alemanes siempre encontraban el modo de sorprendernos, de que el daño físico y moral nos llegara de lleno. Ya no creía en nada, desaparecieron todos mis ideales y sobrevivir era mi único objetivo.

Los campos son escuelas de dolor e indiferencia, donde se es testigo de todo tipo de abusos, experimentos con personas, pederastia. Descubre que los seres humanos están dispuestos a aguantar las peores injusticias y los peores castigos con tal de seguir con vida. Pero también conoce a algunas personas, tanto judíos como alemanes, que en medio de tanta miseria le hacen creer que aún hay esperanza. Cuando llega el final de la guerra, Waldek tiene diecisiete años. Su sueño es reunirse con su familia y retomar su antigua vida, pero se siente tan agradecido con los americanos que se presenta para formar parte del Ejército Auxiliar de Estados Unidos. En Berlín oye historias acerca de que Hiltler había conseguido escapar y seguía vivo. Nadie pudo comprobarlo nunca.

Cuando regresa a Varsovia, está irreconocible y no entiende cómo es posible que toda una ciudad haya desaparecido sin el conocimiento del resto del mundo. Pero otro descubrimiento le dolerá más, los aliados han vendido Polonia a los rusos.

Poco a poco la familia se reúne pero la guerra lo ha cambiado todo. Su padre se ha convertido en una persona tensa y poco tolerante con un joven que tan sólo quiere vivir y olvidar lo pasado.

La dureza de la dictadura comunista obliga a Waldek a escapar a Perú, donde vive su tía Nelly. Ella le ha prometido conseguirle un visado, y en su imaginación, el país sudamericano se ha convertido en un sueño de mujeres hermosas y palmeras.

Es el momento en que sin proponérselo toma una decisión que habrá de cambiar el rumbo de su vida. Nada resulta según lo planeado y en Perú se ve casado a su pesar con una mujer a la que detesta. Se convierte en un rico terrateniente, pero de nuevo vive en una prisión. A los cinco años, logra escapar. Con su estrenada libertad, conoce a Helga, una enigmática alemana que vive en Perú desde hace años y que a su vez le presenta a Keller, un amigo que le ofrece un magnífico trabajo. Pero los dos tienen un pasado nazi y una misión, y cuando Waldek lo descubre deberá decidir si el perdón y el olvido pueden con el dolor del pasado. Pero ha aprendido que el odio es un arma de doble filo.
Waldek sabe que la búsqueda es diferente para cada uno, hay quien busca el reconocimiento de la historia, hay quien el amor y el respeto de quienes ama. Pero ¿cuál es su búsqueda?

Septiembre, 2001

Y allí estaba yo, casi sesenta años después de mi cautiverio, reclamando mi indemnización.

La autora
Blanca Miosi nació en Lima, hija de madre peruana y padre nisei (descendiente de japoneses, nacido en Perú). Estudió dibujo en la escuela de Bellas Artes de Perú. Vive desde hace treinta años en Venezuela. Escribió su primera novela, El pacto, en 2001. La búsqueda es su segunda novela.

Editado por:
Silvia Fernández
Directora de Comunicación y Prensa
Roca Editorial

En librerías a partir del 21 de enero. Roca Editorial
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