Fotos de los personajes de "La búsqueda"

WALDEK Chłopiec, który przebaczył nazistom.

 Después de un tiempo prolongado vuelvo a postear una noticia en este blog. Sucedieron varios eventos que me mantuvieron un poco alejada de ...

jueves, diciembre 01, 2022

WALDEK Chłopiec, który przebaczył nazistom.

 Después de un tiempo prolongado vuelvo a postear una noticia en este blog. Sucedieron varios eventos que me mantuvieron un poco alejada de los blogs, pero esta ocasión es especial, al menos para mí. 

Siempre quise que "La búsqueda" fuese trasladada al idioma polaco, porque el protagonista, mi esposo, era de Polonia y tenía el ferviente deseo de ver la novela de su vida en su idioma materno. Ahora puedo decir que he cumplido con ese deseo. "La búsqueda" está en polaco y a la venta en Polonia, a cargo de la editorial Autornia.

A continuación la introducción a la novela por cortesía del Sr. Piotr Jarco, editor:

Cześć,

Dzisiaj nie będę opowiadać.

W zeszłym tygodniu pisałem Ci o przyjaźni z Gabrielem Caballero i o tym jak się poznaliśmy. 

Dzisiaj mówić będzie Blanca Miosi, autorka „Waldka”, i opowie Ci o kulisach powstania książki. 

Gotowa/y?


sábado, diciembre 12, 2020

Décimo aniversario de Waldek Grodek (La búsqueda)

Un año accidentado por el asunto de la pandemia. Este año tomamos las fotos con mascarilla y también sin ella, porque el Cementerio del Este es un lugar amplio y no había apenas gente. Diez años en los que la impronta de Henry siguió su curso. La novela de su vida es ahora conocida por miles de lectores que dejan sus amables comentarios en Amazon y también me los envían por correo. Seguro que a Henry Waldek le habría gustado leerlos.

Por si pasas por aquí, Waldek, podrás ver las fotos que tomamos hoy, estamos como siempre, Enrique, tu nieta Angie y yo. 

¡Hasta pronto, Waldek!





domingo, diciembre 06, 2020

LA BÚSQUEDA, fotos originales del protagonista, su historia

Aquí algunas de las fotos de Waldek Grodek, protagonista de la novela "La búsqueda":
Waldek a los dos años


Nueve años, Primera Comunión
Doña Sofía, la tía Nelly y la perra Aza

Su padre, Stanislao
Con sus amigos, antes de la guerra.

Waldek abrazado al tío Krakus, cuando encontraron un lugar dónde vivir
después de que Varsovia quedara destruida
El Jeep que conducía en Heilbronn. Solía repartir caramelos a los niños
En Heilbronn, en algún día libre.
En su flamante Jeep en Heilbronn


A las puertas del DP Lager

Con Toñito en la "chacra"

Documentos de la salida de Gussen


El misal que encontró entre los restos, cuando pensó que estaba muerto.

A los 18 años

A los 30

A los 42

Helga Müller


2008, conmigo, cuando salió "La búsqueda"


Estas fotos son parte de la vida de una persona cuya historia mereció contarse. Dejaste una huella, Waldek... hasta pronto.

lunes, marzo 09, 2020

Nota del Autor

Vuelvo a publicar esta nota que no aparece en la versión impresa:

Escribí esta novela a petición de mi esposo, el protagonista, Waldek Grodek. Confieso que no estaba preparada para hacerlo, pero era su deseo, y en el 2000 empecé a pensar en serio en la posibilidad de contar su historia. Y como las oportunidades y las circunstancias generalmente coinciden para que los hechos de la vida se lleven a cabo, por esos días recibimos una carta del gobierno alemán en la que decía que recibiría un pago por los años que trabajó en calidad de esclavo en el campo de concentración de Gusen, Mauthausen, para la empresa Messerschmitt.  Waldek también estuvo en Auschwitz, pero como prisionero, y por ello no recibió ninguna indemnización.

Como mi esposo tenía pensado viajar a Polonia a visitar a su madre, aprovechó la oportunidad de retirar la documentación que hacía falta para presentarla a las oficinas de Repatriación y Refugiados de las Naciones Unidas en Ginebra, un periplo que le costaría lo que recibiría años después como pago. Pero a mí me sirvió para empezar la novela, porque no tenía idea cómo iniciar la historia.

No fue fácil escribirla. Fueron muchas noches de largas conversaciones y apuntes en los que él se confesó conmigo. Me contó sus anhelos, sus deseos, sus primeros amores y sus primeras desilusiones. Y aunque llevaba los sentimientos retenidos durante casi sesenta años, pude penetrar por alguna rendija y extraer con fidelidad sus vivencias. Durante varios meses de esas confesiones aprendí a conocer mejor al hombre con el que había vivido tantos años, treinta y ocho para entonces, y supe que solo había conocido de él la superficie. Lo admiré más que nunca y volví a enamorarme. Su arrojo y valentía durante su niñez, adolescencia y juventud me hicieron verlo de diferente manera.

Debo aclarar que yo no formo parte del libro. En la primera versión sí me incluí. Pero la editorial que leyó el manuscrito opinó que no era importante saber cómo se había obtenido la historia, que eso a nadie importaba. De manera que tuve que rehacer toda la última parte. Pero la vida de mi marido siempre fue una vida de novela, hasta el último día. Hay personas que piensan que no pueden ocurrirle tantas vicisitudes a una misma persona, es probable que no a la mayoría, pero a Waldek… con seguridad sí. También ponen en duda que estuviera en New York en los sucesos del ataque a las Torres Gemelas, y sí estuvo. Justamente regresaba de Ginebra, tengo todavía los boletos de avión y la factura del hotel.

Waldek fue un hombre sumamente fuerte. Era de los que podía destrozar la nariz de una persona con sus enormes puños. Podía subir los dieciséis pisos sin perder el aliento, cuando los ascensores no funcionaban y él ya era un hombre de más de setenta años, del edificio donde tenía ubicado mi taller de alta costura, a pesar de que lo hacía con un cigarrillo en los labios. Era de una generación de hombres sobrevivientes del peor de los castigos. Pero hay enfermedades y actitudes que no perdonan, y una de ellas lo llevó a la muerte. El cáncer de pulmón asociado a una larga vida de fumador empedernido contribuyó a terminar con la vida de un hombre que, estoy segura, todavía tenía mucho que dar.

Me queda la satisfacción de que logró ver su deseo cumplido: Roca Editorial publicó la novela por primera vez en enero de 2008. No fue la misma editorial que años atrás leyó el manuscrito donde yo estaba incluida, pero la versión quedó con la exclusión y así se publicó.

Dedico este libro a mi inolvidable Waldek. Donde sea que se encuentre probablemente vea que hay miles de personas que están conociendo su historia, tal como él quería.

Agradezco a todas las personas que se fijaron en este libro. Espero sinceramente no defraudarlos.

Blanca Miosi

Un comentario de Manuel Alfredo: Recomiendo su lectura.

La búsqueda: el niño que se enfrentó a los nazis
Blanca Miosi

He leído muchas novelas sobre el holocausto, pero hace un tiempo he leído más sobre el período de posguerra, cómo escaparon muchos altos cargos alemanes para países de América, cuál fue el papel de las empresas multinacionales y de los gobiernos aliados en esa parte escondida de la historia.
La búsqueda, es un libro impresionante. La vida de Waldek Grodek, un niño polaco de diez años que sufre la invasión nazi a Polonia y comienza su agonía en Auschwitz y Mauthausen. Al final de la guerra queda en la parte ocupada por los rusos y tiene que escapar, ahora, del comunismo. Su azarosa vida lo lleva a Perú y luego a Venezuela, donde lo esperan nuevos retos con los exnazi y el Mossad.
Lo más importante de este libro, es que es un testimonio real que nos hace reflexionar sobre la historia, las dictaduras y cómo tantos niños quedan atrapados en conflictos ajenos a su voluntad.
Les comparto foto de portada y contraportada, porque hay que conocer al protagonista y a la autora, Blanca Miosi, una maestra de la narrativa contemporánea.

jueves, febrero 06, 2020

Siempre "La búsqueda" Reseña.

Los comentarios que realizo sobre algunos libros que leo, en general sólo los hago si la lectura en cuestión me ha aportado algo, y para bien. En las ocasiones en que no lo ha hecho, aunque conozca al autor, prefiero callar. En este caso, conozco a la autora, y podría no ser objetivo, pero es un error. De hecho tanta gente había comentado bondades y maravillas del libro que eso precisamente me había hecho retrasar su lectura, hastiado de tanto comentario.Y, por fin, lo leí. Y no me arrepiento.
Realmente se trata de un bestseller. Es fácil y rápido de leer, sin detenerse en muchos momentos. La historia fluye y avanza, y te deja con ganas de más. Me ha interesado mucho. Si fuese escrito por un estadounidense o inglés, de nuevo ya tendríamos película hace tiempo.
El protagonista se merece un libro como éste y, por supuesto, un peliculón. Una vida que hay que recordar, por la vicisitudes que atraviesa (no olvidemos, además, que hace nada fue el aniversario de la liberación de Auschwitz) y por los hechos asombrosos que el prota tiene la suerte (o la desdicha) de presenciar y de vivir en sus carnes. Y no me refiero sólo al periodo de la guerra. Quien tenga la suerte de dedicar tiempo a su lectura lo entenderá.


Javier G. Valverde

jueves, diciembre 12, 2019

Nueve años después, ¡saludos, Waldek!


Hoy 12 de diciembre se cumplen nueve años desde el fallecimiento de Waldek. Como siempre, fui al cementerio y con mi hijo recordamos los momentos felices con él. Era un hombre divertido, siempre veía el lado bueno de la vida, y tenía unas ocurrencias que nos hacían reír.  Estoy en paz conmigo, y siempre le estaré agradecida porque gracias a la fe que tuvo en mí al pedirme que escribiera su historia me convertí en escritora. Quise tomar esta foto porque él leyó la primera edición, la de los dos niños riendo. La otra, que publiqué por Amazon no llegó a conocerla. Es la misma, pero con otra portada. Le llevé un girasol, era la flor que más le gustaba. Decía: "Es una flor útil. De sus semillas se hacen unos pasteles muy ricos".
¡Hasta la vista, querido Waldek!, ¡tal vez algún día volvamos a encontrarnos!

jueves, noviembre 14, 2019



LA BÚSQUEDA en dos minutos.
Al final el protagonista, Waldek Grodek en sus tres facetas: adolescente, adulto, anciano.



Agranda el video para visualizarlo mejor.

domingo, septiembre 29, 2019

Lenguas de fuego y "La búsqueda"

Paul Bitternut del portal Lenguas de Fuego habla de mi novela "La búsqueda". Desde aquí mi agradecimiento por tan buen análisis.
https://www.lenguasdefuego.net/2019/09/la-busqueda-de-blanca-miosi/


La búsqueda. El niño que se enfrentó a los nazis es el título completo de esta novela de Blanca Miosi, título un tanto engañoso y que nos puede llevar a pensar que sólo vamos a encontrar una historia más sobre los nazis y campos de concentración como Auschwitz y Mauthausen al estilo de la archiconocida El niño del pijama a rayas… pero no, ni muchísimo menos es eso.
La búsqueda narra la vida de Waldek Grodek, ese es nada más y nada menos el tema del libro. Por supuesto que el contexto que rodea a esta persona es tremendamente importante y apabullante, no obstante es toda una vida completa, con sus experiencias, sufrimientos, dolores, miedos y también alegrías lo que vamos a presenciar.
Narrada en primera persona, con un estilo claro y tranquilo, consigue que seamos testigos de las más horribles tragedias y de parte de la historia mundial de los últimos casi cien años, desde la Segunda Guerra Mundial hasta el 11S y la caída de la Torres Gemelas.
Waldek Grodek se presenta en una oficina en Ginebra para solicitar una indemnización que se ha aprobado para los «esclavos» que estuvieron en los campos de concentración alemanes. Ese es el comienzo de esta dramática historia en la cual encontraremos los dos extremos del ser humano porque, si bien por un lado veremos de cerca el horror, por otro también encontraremos la generosidad y entrega.
En La búsqueda, presentada por capítulos, podemos diferenciar varias partes. Tras la breve introducción a la historia que hemos comentado, Blanca Miosi nos cuenta la historia del niño polaco Waldek y su experiencia durante la guerra y los años justo posteriores. Una segunda parte girará sobre la estancia del protagonista en América Latina, en Perú y Venezuela. La tercera, que podría incluirse dentro de la anterior, nos narra los últimos años de Grodek unidos de nuevo a su país y a los Estados Unidos. Esta tercera parte la diferenciamos porque nos da la sensación de que la narración cambia, de que el estilo pausado y «aséptico» de las dos primeras partes se vuelve un poco más precipitado y pierde en cierta medida esa distancia con el lector que permite que veamos la historia con todos los matices, con cierta perspectiva -no decimos que sea malo sino que es diferente, es como si hubiera cierta rabia detrás de las líneas que bien pudiera ser por evolución natural del personaje, aunque no tenemos esa sensación-.
En nuestro viaje junto a Waldek Grodek vamos a adentrarnos en la Europa de la II Guerra Mundial y de su postguerra, en la América de las dictaduras y en los comienzos del siglo XXI; durante ese periplo, siempre destacando las vidas. La conocida «intrahistoria» unamuniana es la que prevalece siempre.
La búsqueda. El niño que se enfrentó a los nazis conduce también al lector a una importante reflexión. Con perspectiva, juzgamos a los nazis y al comunismo estalinista, no obstante, con el transcurrir de la narración, nos vamos acercando al presente y vamos viendo cómo los horrores que formaron parte del pasado se han transformado en otros nuevos, con otras ideas y armas, pero igual de terroríficos.
Magnífica novela, magnífica escritora. Esto lo resume todo.

viernes, julio 12, 2019

Una de tantas reseñas que hacen inolvidable a "La búsqueda"

Hola, buenas tardes.
Hace unos días me avisaron que Amazon, permitía a sus clientes descargar de manera gratuita el pasado lunes, el libro de Blanca Miosi “La Búsqueda”. Así lo hice y lo acabo de terminar de leer.
Preciosa Novela Histórica, en la que una vez más se demuestra el por qué, Blanca es la autora más publicada y vendida en Amazon. 
Libro bonito, emocionante, con la narrativa fácil y sencilla, que hace a Blanca tan popular. El libro me gusto mucho y creo que todo aquel que tenga interés por saber sobre los avatares de los campos de exterminio nazis, con sus antecedentes y las posteriores consecuencias, debe de leerlo.
Es un libro en donde Blanca, ha sido capaz de hacerme llegar los sentimientos del protagonista, superviviente de los peores campos de exterminio.
Gracias Blanca por dar testimonio de un hecho tan malvado, con la elegancia y la pulcritud que lo haces. Creo firmemente que no has quitado ni añadido nada a una historia tan dramática, evitando caer en el sensacionalismo y populismo del tema.
No quiero adelantar nada del libro con mis comentarios, solo copio y pego la reseña oficial de la autora:
La búsqueda es la historia de Waldek Grodek, un niño polaco de diez años cuya apacible vida se ve interrumpida por la invasión alemana a Polonia. A partir de ese momento, sus juegos infantiles y sus excursiones como Boy Scout se transformaron en estrategias para sobrevivir. Muchos años después, mientras visita la oficina donde se gestionan las indemnizaciones que Alemania ha ofrecido a los ex prisioneros de los campos de concentración nazis, se pregunta si hay en el mundo alguien con una existencia tan azarosa como la suya. Auschwitz, Mauthausen, dictaduras en Europa y América Latina, tramas de espionaje, y hasta el Mossad. Es la vida de Waldek Grodek, una vida desconocida y sorprendente que merece ser recuperada.
La búsqueda es una obra sobre la condición humana y sobre cómo debemos enfrentarnos al dolor para seguir adelante. Desde la invasión de Varsovia al ataque de las torres gemelas en Nueva York, con un ritmo vivo y cautivador, el talento de Blanca Miosi nos hace reflexionar sobre la guerra y sentir que formamos parte de la historia.

Ramón Villa

martes, agosto 07, 2018

La búsqueda llegó a los 925 comentarios




Hoy estoy muy contenta de que mi querida novela "La Búsqueda" haya llegado a los 925 comentarios en una cantidad ínfima en comparación de los grandes super ventas, pero para mí un logro incomparable, pues al publicarla no esperaba esta reacción de parte de los lectores. Ya son muchos miles que han comprado el libro, tanto en la versión digital como en la impresa, y no saben el impacto que produjo en mí saber que la historia que cuento en este libro ha sido conocida por tantas personas.

Todavía hay quienes siguen comprándola y algunos volviéndola a leer. Quiero agradecer a todos los que me escriben; en ocasiones ha inspirado a personas que pensaban que sus vidas eran difíciles, en otras simplemente es para ellas un canto a la fe y a la esperanza en el devenir. No la escribí con el propósito de que sea un libro de crecimiento personal ni de autoayuda, pero parece que las experiencias del personaje que relato en la novela han hecho reflexionar sobre qué es lo más valioso que poseemos. 

Por supuesto, también tiene comentarios muy negativos como todos los libros, pero son los menos y me alegra que haya gustado a la mayoría.


A nueve años de su publicación en Amazon todavía me depara sorpresas. Jamás pensé, mientras aprendía a subirla a esa plataforma (fue la primera novela que subí), que llegase a tener tantos lectores. nueve años emocionantes que no olvidaré.

¡Muchas gracias!
viewBook.at/LABUSQUEDA

lunes, julio 16, 2018

Waldek: Un año más.

Ayer 15 de julio de 2018 fue tu cumpleaños, querido Waldek. Como todos los años fuimos a visitarte mi hijo y yo. Esta vez el camposanto está desordenado, las recientes lluvias hicieron que el césped se desbordara y, como sabes, este es un  país donde todo se desborda con facilidad. Escuché el sonido familiar de una podadora eléctrica a lo lejos; ya habían pasado por tu lugar de descanso y quedaban por doquier los restos del pasto cortado. Claro. Ellos no se fijaron en tu fecha de nacimiento y tampoco les importaría saber si vendría a verte. ¡Hay tantas tumbas olvidadas!, tal vez algunos ya no tengan quién los visite.
Aquí estoy, como todos los años, ocho  ya desde tu último cumpleaños cuando lo pasamos juntos y no creíamos que el final llegaría tan pronto, ni pensábamos en él. Un mes después empezó el vía crucis, y a partir de ahí no hubo marcha atrás, como todo, siempre adelante aunque sea hacia la muerte, que hacia allá vamos todos desde que nacemos. Unos viven más tiempo, otros menos y a ti te tocó una parte muy fuerte, pero de eso ya hemos hablado muchas noches, tú con un cigarrillo en los labios y yo con oídos aguzados para pasarlo todo al papel. Recuerdo con añoranza aquellos días en que todo era nuevo para mí. Tus aventuras y desventuras, tus triunfos y tus fracasos, y sobre todo, tu confianza en mí. 

Tengo tanto que agradecerte, Waldek, tanto. Tu recuerdo perdura en mí cada día, en cada cosa que veo, en cada letra que escribo. Fuiste quien me empujó a escribir, y fuiste el primero que leía con entusiasmo mis manuscritos. Creías en mí ciegamente, tanto, que hasta yo me lo creí.
Te visitaré en diciembre, querido, cuando cumplirás ocho años ya alejado de mí. El 12 de diciembre.
Hasta pronto, 
Te quiere,
Blanca

P.D. Me fijé con alivio que el espacio de al lado aún sigue vacío. 

domingo, febrero 04, 2018

Una reseña de Cristina Suárez en Facebook

Cristina suárez
Una vida inolvidable de un hombre extraordinario

“La Búsqueda” es mucho más que una historia, es una forma de vida, es una realidad que ocurrió hace unos cuantos años y que marcó la existencia de un niño polaco de diez años, Waldek Grodek, desde que los alemanes invaden Polonia hasta que consigue cambiar su destino cuando marcha a Sudamérica. Todo el libro es un reflejo de lo que aconteció desde su infancia hasta su madurez.

Me he quedado impresionada por la vida de Waldek y pienso que en muchos momentos habrá sido duro para su autora, Blanca Miosi, reflejar todo lo que le sucedió a una persona tan querida y admirada para ella. Tras superar su paso por varios campos de concentración, las represiones en Europa después de la guerra, las dictaduras en Perú y en Venezuela,… consigue en cada situación salir a flote una vez más. Todo ello parece como si fuera una película pero verdaderamente ese hombre extraordinario lo vivió en persona. Siempre superándose, trabajando, creando…

Es difícil escribir sobre un libro tan completo. Muchos sentimientos desbordan sus páginas y la autora consigue plasmarlos sutilmente, poco a poco, para que todo el que lea esta novela se llene de esas sensaciones que capítulo a capítulo nos muestra. Es una obra que hace reflexionar sobre la superación personal, sobre como resistir el dolor y las miserias para seguir adelante, sobre cómo enfrentarse a la muerte y a la vida de una manera asombrosa. Leyendo la historia de Waldek te das cuenta de muchas cosas. Las preocupaciones banales pasan a segundo plano.

El libro está escrito en primera persona, es el propio Waldek el que relata su vida. La autora refleja con habilidad décadas y décadas de existencia de un hombre sin apenas darnos cuenta del paso del tiempo. Es muy elegante la forma que tiene de escribir. Todo queda muy claro y consigue mantener la expectación durante toda la novela. Al final, un epílogo muy emotivo, nos lleva a conocer la realidad de un hombre fuera de lo normal que supo seguir viviendo hasta los últimos momentos

https://www.facebook.com/photo.php?fbid=1612292908837909&set=a.1587750057958861.1073741869.100001716460881&type=3&theater


jueves, septiembre 14, 2017

Una vida, una historia: LA BÚSQUEDA en 42 segundos

UNA VIDA, UNA HISTORIA
en 42 segundos


Los lectores me envían imágenes de "La búsqueda". Aquí unas cuantas de ellas con todo mi agradecimiento.

miércoles, septiembre 13, 2017

Recuerdos de "La búsqueda"

Con la primera edición de "La búsqueda", 2006.  Roca Editorial.
¡Estábamos felices de ver finalmente el libro en nuestras manos!

miércoles, mayo 10, 2017

Los comentarios de LA BUSQUEDA



LA BÚSQUEDA tiene más de 800 comentarios sumados entre todas las tiendas Amazon. Copio aquí uno de Amazon España:

"Con este libro he recuperado las ganas de leer. Sin entrar en detalles insignificantes, te imaginas el horror que tuvo que pasar el protagonista y tantas otras personas que pasaron por allí.
Como consigue ir reponiendose de cada cosa que le pasa....increíble.
Un mérito increíble del protagonista...y de su mujer, la escritora, por trasladarnos la historia de una forma tan atractiva.
Hasta leía en cualquier rato libre que encontraba en el trabajo.
Simplemente. ...gracias por este libro"

¡Muchas gracias, querido lector!

martes, febrero 28, 2017

Así empezó LA BÚSQUEDA

Me costó empezar a escribir mi novela La búsqueda. Había prometido a mi marido que la haría pero pasaban los días y no me sentía muy atraída con la idea de escribir acerca de una época que me era tan ajena, o tal vez tenía miedo de enterarme de cosas que me perturbarían demasiado y no deseaba dejar mi zona de confort. Cosa rara en mí, porque cuando trazo un plan es para ejecutarlo de inmediato, no acostumbro dejarlo para después.
Una tarde al regresar del taller Waldek me preguntó mientras cenábamos: “¿Cuándo empezarás a escribir mi historia?” Yo lo miré y vi en sus ojos los deseos de empezar a contar algo que era probable necesitaba hacerlo. Sin embargo un temor penetró en mi alma. Un raro presentimiento que no supe descifrar hasta después.
Vi en sus ojos azules claros como el cielo la inocencia de un niño. Él siempre tenía esa forma de mirar, nunca perdió la curiosidad por la vida, por los inventos, por toda la tecnología que lo rodeaba y que él iba adquiriendo con más avidez que yo. “Hoy” le dije. “Cuando acabemos la cena”.
Esa misma noche, sin que yo tuviera un bolígrafo en mi mano ni un papel frente a mí empezó a contar: “Recuerdo a mamá cuando era joven y todavía me parece ver su rostro de ojos siempre sonrientes…”. Habló de su padre, de su hermana y de su tío Krakus, una familia a la que yo conocía pero que había visto como se ven a los familiares políticos cuando se está de visita: solo la superficie, sin profundizar en las arrugas de sus rostros ni ir más allá de las palabras corteses y cariñosas que suelen tener tan a la mano los polacos.
Conversamos casi hasta medianoche, y de pronto noté que su historia me había envuelto, que necesitaba saber más de ese hombre que tenía delante y del que conocía muy por encima acerca de los últimos treinta años. Porque uno nunca sabe quién es realmente la persona con la que vive. Siempre hay una parte de ella que quedará en el misterio, y tal vez es mejor que sea así, de lo contrario se perdería la magia, la atracción, el deleite de vivir al lado de alguien que en cualquier momento podría sorprenderte.
Hoy después de varios años de su muerte y doce años ya desde que escribí las primeras líneas de mi novela más querida, puedo verme como si fuese una película, sentada en la mesa de la cocina, él con un cigarrillo en los labios y yo atenta a cada una de sus palabras. Me enteré de sus primeros amores, de sus ilusiones, de su valentía. Empecé a conocer al verdadero Waldek que se ocultaba bajo una capa de rudeza, la misma que hacía juego con su exterior, y que esta vez abría para dejarme entrar. Vi que el hombretón que no temía a nada había vivido todos esos años ocultando un pasado que deseaba olvidar y tal vez lo había logrado, pero por una extraña razón quiso confiármelo para que otros lo supieran, sin saber que esa vida que me estaba contando durante las noches que duró su confesión, me serviría para poder trazar la mía cuando él muriera. Es el legado que me dejó mi amado Waldek y por el que le estaré siempre agradecida. Gracias a él supe que podía escribir, que podía remontarme al pasado y hurgar en la vida de los personajes históricos para trasladarlos a mis libros. Y hoy, años después de aquellas confidencias, todavía recuerdo cada vez que me siento en la mesa de la cocina, su voz calmada contándome su vida, sin lágrimas ni lamentos, sin odios ni rencores, como un pasado que fue y que no se puede cambiar. Solo recordar. Me enseñó que vivir el presente es más valioso que aferrarse al pasado pues no tiene sentido odiar ni sufrir por lo que pudo haber sido.

Siento mucha alegría ver la cara del niño de la portada, es como si me hiciera un guiño, y me recordara: “Aún estoy aquí”, porque después de seis años de subir a Amazon La búsqueda, todavía se mantiene en los primeros lugares del género Histórica en Amazon.com. Y hay días en que amanece de primero y se da el lujo de entrar al top 100 general. Una novela testimonio que en un comienzo fue publicada por una editorial importante en España sin mayores remilgos. Waldek siempre fue un chico con suerte, como decía él. 

sábado, febrero 04, 2017

Reseña de Dolors López

En el blog: LAPRINCESAYASEVE

Reseña: LA BÚSQUEDA de Blanca Miosi
“Lo que ha sucedido es un aviso. Olvidarlo es un delito. Fue posible que todo eso sucediera y sigue siendo posible que en cualquier momento vuelva a suceder.”
Karl Theodor Jaspers (1883-1969). Psiquiatra y filósofo alemán.
“Pienso que la historia es repetitiva porque los hombres tenemos mala memoria”. Los muertos no hablan. Los supervivientes olvidan, callan como lo hice yo durante tanto tiempo…”
Waldek Grodek, La Búsqueda
¿Cómo empezar esta reseña, cuándo mis emociones están saltando y confusas, entre el dolor de esta historia, y la alegría de descubrir a una gran escritora?
Sí, así me encuentro, y por lo tanto no va a ser una reseña al uso, más aún cuando, precisamente, hoy se cumplen el 72 aniversario de la liberación por parte del ejército soviético del campo de concentración nazi de Auschwitz, cosas del destino, pues en principio no empecé a leer este libro de Blanca Miosi, pero sentí su grito de “léeme por favor”. Así lo hice, he de decir que la novela histórica, y en concreto, la Segunda Guerra Mundial junto a la Edad Medía, son mis lecturas predilectas, como lectora ávida. Sumado a mis recuerdos infantiles, cuando conversaba con mi abuelo y me explicaba todo lo sufrido durante la Guerra Civil.
Quisiera que esta reseña fuese un pequeñísimo homenaje por todos los que sufrieron y sufren la maldad y barbarie humana, justificada en limpiezas étnicas, fundamentalismos religiosos, fanatismos y el ansia de poder de unos pocos.
Por Henry Waldek Jaszczuk y los supervivientes a tanta violencia.
A forma de diario, Blanca Miosi nos introduce en la historia  de Waldek Grodek, cuando ya en su vejez se desplaza a Ginebra a la Oficina de Repatriación y Refugiados de las Naciones Unidas, para poder cobrar la indemnización como víctima de los nazis. Y en un banco de un parque los recuerdos se agolpan en él “mi mente se inundó del pasado que creía sepultados para siempre en el olvido”.
De esta manera Waldek empieza a evocar su infancia en Varsovia, junto a su familia, su madre Doña Sofía, su hermana Cristina y su padre. Una familia acomodada sin más temor que disfrutar de la tarde, sus entrenamientos les serviría para solucionar más de una situación peligrosa. Cuando el ejército alemán toma Polonia, Waldek y su familia sufren los primeros golpes de la guerra bajo el subsuelo de Varsovia, refugiándose de los bombardeos nazis. Un hecho marcará el principio a toda la crueldad que en los años posteriores se desatará, y que se grabará en la memoria de nuestro protagonista, y que estremecerá al lector: “Aun tengo nítidos en la memoria los ojos de mi querida Aza. Fueron las primeras lágrimas que vertí en esa maldita guerra”.
A partir de este hecho, el desquicio y los desmanes del ejército alemán provocarán en nuestro Waldek, adolescente, el nacimiento de un “patriotismo”, ante la humillación sufrida en “propias carnes” de los invasores y opresores. De esta manera formará parte de la Resistencia polaca, contra los nazis, y sus actos le llevará a caer prisionero.
Tras su detención y tortura inicial donde pudo contemplar por primera vez de cerca, la muerte y su olor, la “hediondez” de la celda, los chinches, y como ante tanto sufrimiento, el hombre, se vuelve “inmune” por pura supervivencia. El viaje a Auschwitz-Birkenau, vagones repletos de prisioneros luchando por un suspiro de aire, la indignidad de saberse examinado hasta el último hueco del cuerpo, el ser marcado de por vida como una res, un número define quien eres, tan solo eso, el 156642, sin nombre ni esencia de persona. El maltrato físico, pero también mental, lemas marcados a sangre: “El trabajo os hará libres”, el castigo, el frío, el miedo como “el plomo”, el hambre, el humo de las chimeneas, el hedor de la miseria, la muerte en toda la extensión de la palabra, la degradación del hombre hasta el extremo de “ser un animal”:
“Empezamos a comportarnos como animales desesperados por sobrevivir, insensibles al dolor ajeno…”
Eso y más fue el nazismo, sadismo.
Walked, sobrevive ante tanta perversión humana, y a pesar de ello, encuentra en momentos cruciales de su paso por Mathausen-Gusen, la bondad, la amistad, la gratitud y un halo de esperanza, en compañeros prisioneros, en algún que otro oficial nazi, en los campesinos, y en aquella prostituta que se convirtió en “ángel” para él. Mas en él, esos años significaron la pérdida de sentimientos :
“Había perdido casi completamente la capacidad de tener sentimientos”
La liberación por los aliados, el ingreso en el ejército americano, sus heridas de guerra, convirtieron a Waldek en un hombre con la necesidad de reencontrarse con su familia, volver a Varsovia, encontrar aquel niño olvidado, apasionado por la música, los primeros amores, los viejos amigos.
Supo salir adelante en la Varsovia en ruinas, reunirse con su familia, pero ante la amenaza comunista, Polonia bajo el dominio de Stalin, despierta en nuestro protagonista la necesidad de “libertad”. Consigue pasar a la Alemania libre, buenos tiempos, que le enseñaron a saber gestionar una empresa, tiempos de calma donde todo el mundo estaba dispuesto a ayudar para superar los efectos devastadores de la guerra, “la posguerra unió a la gente”, y de aprendizaje. Pero Waldek, necesitaba más, apagar las preguntas de su interior, conocer mundo y a sí mismo.
Así se embarca hacía Perú, donde una parte de la familia le espera, marcha con la ingenuidad de encontrar un paraíso de “palmeras y mujeres”. Más allá de la realidad, tropezará con las intrigas familiares, la trampa y las “rejas” de un matrimonio no deseado. Fortuna e infortunio en los negocios, enfermedades, personajes que aparecerán por alguna razón, cosas del destino, para tenderles su mano. Mujeres que dejarán la huella del amor, la comodidad y el afecto, el odio y la rabia, el sexo... Y siempre huyendo de “sentirse prisionero” ante alguien o ante las circunstancias. Poniéndose al límite de todo, pero siempre, agudizando el ingenio para salir adelante ante la necesidad. Hasta, que otra vez el destino enseña sus cartas, “porque en este mundo nada ocurre sin motivo”, y el farol de caer en las redes de su hasta entonces su “enemigo”. Nadie es quien, parece ni Helga, la mujer con la que compartió una buena parte de su vida, y Franz Keller, su jefe durante años, tiempos de bienestar en todos los aspectos de la vida. El trabajo motivador, una mujer cautivadora aun no amándola, un país, Perú que le ofrece todo lo que desea.
Nada es eterno, y en esa etapa de su vida, Waldek no se plantea ni se pregunta nada, tan solo vive y fluye con los tiempos. Pero como todo en la vida del protagonista, de la noche a la mañana, todo cambia, se esfuma, y él debe decidir huir de su destino o aceptar lo que deba venir. Decisiones que a pesar de crearle dilemas morales y de conciencia, él como superviviente de una guerra y de la muerte, accede a adaptarse a los acontecimientos, aceptando lo que tuviese que venir. Y ante momentos de “demencia”, la suerte toca a su puerta, ofreciéndole nuevas oportunidades. Nuevos países, nuevos proyectos.
Y el tiempo que irremediablemente pasa, anciano, pero siempre a la expectativa, reinventándose, superando las desgracias, dejando el odio en el olvido, sin rencor, pues como dice “he vivido demasiadas experiencias para creer que la vida es un juego de buenos y malos”. La venganza no se aloja en él, ya que la vida es un sinsentido donde reside la maldad en los hombres y no puede ser una manifestación de la justicia, pues eterniza la violencia. El perdón es necesario.
Waldek fue un hombre hecho a golpe de desgracia, y a la vez de fortaleza mental, el equilibrio entre la mente y las circunstancias. Un hombre tocado por la suerte, o quizás, en mi modesta opinión, todos tenemos un ángel que nos protege, así fue para Waldek, siempre tenía un “ángel protector” en su vida. La serenidad y la templanza de su carácter, le ofrecieron la oportunidad, una y más veces de seguir con vida. Testigo de los últimos 60 años de la Historia de Europa y de América, y sobretodo “timonel” de su destino.
Blanca Miosi con una prosa sutil y delicada, elegante, sin necesidad de hacer más sangre en palabras de lo que la barbarie del hombre consiguió y consigue. Deja al lector, la imaginación ante lo macabro. Describe magistralmente los escenarios, el idioma materno de Waldek, los modismos locales. Pero no sólo ello, acompaña a Waldek, con respeto, dejando que hable y relate el hombre, con su educación exquisita, además nos hace un recorrido por los avatares y, convulsiones sociales y políticas de Europa y Latinoamérica, en concreto Perú y Venezuela. El genocidio nazi, el comunismo y su caída, las dictaduras, el chavismo, el terrorismo islámico; todo ello en un libro que hasta el final, te da golpes en las emociones.
 Para enamorarte de Waldek, el aprendiz de la vida, el buscador de respuestas y utopías, el maestro de todos. Nunca fue esclavo de nadie, su libertad residía en él mismo. Y consiguió la Felicidad.
Realmente me he quedado fascinada por este libro, no es uno más sobre los nazis. Es la historia de un hombre, su lucha por sobrevivir, y sobre todo de ser libre en hechos y pensamiento. Puedo decir, ante mi ignorancia, el motivo que le llevó a Blanca Miosi a escribirlo, y hasta que no llegué a las notas del autor, y lo descubrí, entendí, el bello acto de amor de Blanca. Me quito el sombrero, ni juzgas ni prejuzgas. Y eso es difícil para mucho de nosotros. Por otro lado, he descubierto a una gran escritora, y entiendo, porque es bestseller con sus libros. Mea culpa, de no haberlo hecho antes. Al final, es cierto de que los lectores son los que valoran la calidad de una obra.
Un libro muy recomendable para todos, y en especial, para los amantes de la novela histórica.


“ Viví todo lo que pude, siempre". Waldek Grodek