Fotos de los personajes de "La búsqueda"

WALDEK Chłopiec, który przebaczył nazistom.

 Después de un tiempo prolongado vuelvo a postear una noticia en este blog. Sucedieron varios eventos que me mantuvieron un poco alejada de ...

jueves, noviembre 04, 2010

Para Waldek con amor




Nuestro sueño realizado, una novela, una historia… tras “La búsqueda” hay otra novela subsistente… Todo un recorrido. Gracias, Henry, por regalarme tu vida.

Hoy Waldek, el protagonista de mi novela La búsqueda, publicada en enero, 2008, se encuentra muy delicado, no sé si logrará vencer su última batalla, esta entrada es un homenaje a su vida, a su lucha, y a todo lo que representa para mí.

Para Waldek con amor...

Blanca

viernes, diciembre 18, 2009

De Buenos aires, Argentina, Mónica Offredi (Turkesa) nos habla de La Búsqueda:


Cuando comencé la lectura de La Búsqueda, simplemente, ya no pude soltarla. En ese libro bulle una historia cargada de vidas, corajes y debilidades; de sentimientos encontrados, de horrores y de perdón que, mimetizándose en mi rutina, llegaron a aguardar pacientemente a que acabara de cenar, o de trabajar, para compartir sus avatares. Desde este lugar, puedo afirmar que para mí, en tanto lectora, La Búsqueda es la historia de una vida en la que las novelas pasan por otra parte. Primer mérito de la escritora: el recurso de su presentación, para luego respetar dicho eje hasta las últimas consecuencias. Admirable se me presenta que la autora no se haya tentado de utilizar la historia -en cuyo marco se desempeña la vida de Waldek- para pasearse por múltiples géneros literarios, abarcando más de la cuenta. Digo esto, porque tal apetito de saciedad se advierte en muchos autores contemporáneos, ávidos de absolutismo, enfermos de una suerte de tiranía literaria.

No es el caso de Blanca Miosi. La Búsqueda es una novela que no se queda corta ni se excede en alargues pretenciosos. Y en esa suerte de sometimiento a la trama, de dieta ego-literaria, es que radica el gran mérito de la descarnada y demoledora ternura que tras las bambalinas de los momentos más aterradores, acechan la historia y la rescatan, justo cuando la humanidad parece extinguirse sin posibilidades de retorno.

Tal vez sea por tal motivo que la encontré una novela en la que las obviedades, si las hay, son las de la vida misma. No se esquivan tampoco las profundidades, por más malolientes que resultaren los tajos a destajos de zanjones reales o imaginarios, de hambre del espíritu o de cicatrización del cuerpo maltratado, en el que –justo es destacarlo- nunca se apaga la luz del alma que lo habita.

La vida del protagonista abarca una parte esencialmente fatal de la historia de la humanidad; éste entra por pura casualidad en el horror, como muchos, permanece y sale de él, ni fortalecido ni en estado comatoso, sino como puede.

Nada más humano.

El horror casi siempre horroriza a los espectadores, nunca a los actores. No sé por qué, pero así lo he podido comprobar, y justamente ese es otro de los grandes méritos de esta novela, que no se recrea en el facilismo del espanto ni de lo morboso.

Es una historia contada con altura, pulso firme y mirada decidida. No se registran fisuras o vacilaciones en el desarrollo de la misma. Muy por el contrario, al acabar la novela, me sentí hermanada con Waldek, no como su admiradora, sino como una suerte de su cercana vecina. Waldek es cualquiera, y no lo es. Pero al mismo tiempo es un ángel que se refunda a sí mismo a fuerza de esperanza. Este protagonista respira un humanismo cercano, a veces demasiado; va y viene, tiene miedo, se sobrepone, se cae y se agranda, se achica y teme, desafía y llora. Pero no se conforma. No.
No recibe tierra.
Si se trata de sentimientos, desdeña la mesa de saldos; no se aviene a nada de menor estatura que el amor. No hay concesiones de las llaves esenciales por parte de este espíritu que sólo supo de avanzar sin aceptar mendicidades, pese a que en la saturación del agobio, hubieran constituido un oasis irreprochable. Sin embargo no es el caso de Waldek, por lo menos desde sus emociones y desde la percepción que se recibe de ellas. Y esa actitud de espontánea firmeza será su tabla de salvación. Es curioso que encontrándose en una suerte de tierra de nadie y a merced de los depredadores, aún cercado por las tentaciones, Waldek no se somete a las dádivas afectivas, ni tampoco materiales. No se cae. No lame sus heridas.
No es un genio ni un súper hombre. Es un hombre. Un hombre que ha sido lastimado desde todos los lugares. Que ha negociado y que no ha renegado de ello. Pero que no ha negociado sus ideales ni sus sueños, con independencia de la imposibilidad de concretarlos. Y que honra sus deudas, amorosas y de las otras.

Este hombre, que llega a la estremecedora conclusión de que “La vida es una sucesión de hechos absurdos en los que nadie puede poner orden.” Y de que “Hay demasiada maldad en el mundo para intentar pasar cuentas”, conmueve y enseña a no detenerse en la estupidez nimia de los caprichos del momento.

Es así que en las innumerables ocasiones en que la vida se lo quiere deglutir, él, en su inclaudicable sencillez y obstinación, acaba tragándose a la vida, y no al revés. Bebe de sus mejores vinos, aunque estos se hayan escanciado contadas veces.

Da gusto participar de la lectura de una historia de esta naturaleza, que a la par es documento y testimonio. Y digo participar, porque “leer” en este caso, me queda como un zapato demasiado ajustado. Es una narración que me ha tocado y sorprendido por la asombrosa y efectiva simplicidad de su abordaje, aún desde los ángulos de salvajismos y atrocidades. Y todo lo que he dicho precedentemente es mérito de la mano que ha movido la pluma, la escritora Blanca Miosi, a quien estoy orgullosa de contarla entre mis amistades literarias.

Pero independientemente de eso –porque el aprecio todo lo tiñe de tonos edulcorados- en mi caso, que más que nada amo la literatura, puedo decir que para mí, la novela es una joya sobria –pues rehúsa de lugares comunes-, incisiva y humana como pocas. Apenas es la historia de un muchacho que entró al horror de la segunda guerra por una puerta disparatada y que salió de ella contrarrestando desmesuras, impunidades, abandonos, culpas, dudas y, claro está, bestialidades, mediante la insólita y eficiente táctica de no concentrarse en ellos, sino en el día después. Increíble me ha parecido cómo está plasmada esta actitud del protagonista; la de desarticular negatividades abyectas sirviéndose de la nada sencilla pero eficaz fórmula de restarles importancia. Desde ese punto de apoyo, Waldek nueve su mundo y su vida, rehaciéndola a cada paso, unificando sus propios pedazos, sin detenerse ni mirar atrás y sin renunciar a los sueños.

Mis congratulaciones pues a Blanca, que ha sabido manejarse con genialidad evitando caer en narcisismos literarios tan de moda últimamente, que sólo hubieran logrado empequeñecer una historia mucho más valiosa desde su singularidad que el marco social y político en el cual hubo de desarrollarse.

Es así que al concluir la lectura me ha parecido que la vida es para Waldek “algo más que un puzzle que hay que resolver”, tal como dijera Franz Kafka en las líneas finales de su “Carta al Padre”.

Waldek es Polonia inerme sometida en la noche; es todos y cada uno de aquellos civiles que abonaron con su sangre y heroísmos anónimos una tierra arrasada, que entregaron la carne pero no la esperanza.

El sufrido y noble pueblo polaco, violentado en épocas siniestras por la infamia de demonios insospechados, ha sido reivindicado mediante esta excelente novela que, como un candelabro, ha venido a transmutar en ofrenda el pasado aciago. Ése tiempo de miserias sobre el que la fidelidad a la patria ultrajada pesa sobre el protagonista como una plegaria que alimenta el corazón.

Por lo menos desde mi mirada de lectora, así me ha parecido.


Mónica Offredi

http://www.expresamenteturkesa.com/




sábado, junio 13, 2009

Reseña de Javier Pellicer Moscardó



Quizás el lector mire la portada trasera de La Búsqueda y al leer la sinopsis piense: “vaya, otra novela histórica”. Pero a ese mismo lector yo le recomendaría que se atreviese a abrir el libro y leer su primera página. A partir de ahí no creo que me equivoque si aseguro que ya no dejará la lectura.La Búsqueda narra la vida de Waldek Grodek a través de los ojos del protagonista, un joven polaco que ve cómo su infancia tranquila se trunca cuando los nazis invaden Polonia en los días de la Segunda Guerra Mundial. A partir de ahí, y en un ritmo vertiginoso de sucesos, el muchacho pasará de miembro de la resistencia polaca a ser capturado por los invasores y llevado a varios campos de concentración. Sólo será el principio de un camino tortuoso pero a la vez enriquecedor para su carácter.

La búsqueda por encontrar un destino en la vida guiará sus pasos durante décadas hasta llevarlo a la otra punta del mundo, a un paraíso soñado que, sin embargo, resultará no ser tal. Pues los fantasmas del pasado se reproducirán allá donde él vaya: el comunismo, los ecos de un nazismo en extinción… En el camino descubrirá que no todos los malos son tan malos, ni todos los buenos tan buenos.Un argumento de cine, ¿verdad? Y además narrado con un estilo delicado y a la vez sobrio que muchos envidiamos. Nada de florituras que enmascaren, Blanca nos regala un texto crudo cuando debe serlo, y emocional cuando la historia lo requiere. Atrapa al lector, lo pone al mismo nivel que Waldek, lo convierte en protagonista. Y, de paso, nos muestra una panorámica histórica de los últimos sesenta años desde el punto de vista de alguien que lo vivió en sus carnes.La Búsqueda es uno de esos libros que ya están en un lugar destacado de mi estantería.

Algunos pensaréis que el hecho de que conozca a Blanca influye en mi crítica, pero la verdad es que he descrito justamente las sensaciones que la historia me ha transmitido, ni más ni menos. No me meto en el aspecto más técnico, porque como lector suelen predominar en mí las sensaciones. El conocer a Blanca sólo ha influido realmente en algo: me hizo descubrir el libro y comenzar su lectura. De otro modo, probablemente jamás habría comprado un libro como La Búsqueda, porque, como Blanca me dijo en un mensaje, no es el género literario que más me atrae, al menos a la hora de gastar mi dinero.Me habría perdido una gran obra. Así que gracias, querida Blanca.

PD: Recordad todos que el segundo libro en España de Blanca Miosi ya está a la venta. Se llama “El Legado-La hija de Hitler” y lo podéis conseguir en cualquier tienda especializada, tal vez también en librerías más pequeñas (y si no, pedidla). Del mismo modo, se puede adquirir por internet a la misma editorial (Viceversa) o en portales como Casa del Libro, FNAC, El Corte Inglés… Yo estoy esperando que me llegue, y ardo en deseos de comenzar su lectura, porque esta vez me atrae mucho la temática del libro: el ocultismo durante la dictadura nazi. ¡No os lo perdáis vosotros también!

Javier Pellicer, escritor, su blog: Tierra de Bardos

miércoles, mayo 27, 2009

Crítica publicada por Armando Rodera en llegir en cas dincendi, de Xavier Borrell

En esta novela trepidante, donde convergen de forma armónica diferentes tipos de obras tan dispares como la novela histórica, el thriller o la narración biográfica, podemos sumergirnos a través del protagonista en una historia con mayúsculas; una historia que nos guiará a través de las vivencias personales de un hombre en torno a algunos de los acontecimientos más impactantes ocurridos en el siglo XX en dos continentes distintos, a lo largo de varias décadas.
El protagonista es Waldek Grodek, un joven polaco que deberá enfrentarse a un cambio brutal en su vida al estallar la II Guerra Mundial: los nazis invaden Polonia sin que tenga tiempo de reflexionar sobre lo que sucede, ya que es encarcelado y llevado preso. Sufrirá las más increíbles penurias en diversos campos de concentración cuyos nombres generan infaustos recuerdos para el mundo en general. Tendrá que sobrevivir en circunstancias extremas y sólo gracias a su humanismo y su férrea determinación podrá sobreponerse a la maldad absoluta que asola su vida.
Gracias a la pétrea coraza que fabrica a su alrededor podrá salir adelante, sin pensar en el horror que le rodea. Con el final de la guerra será por fin libre, pero sólo es el comienzo de las increíbles aventuras que le quedan por vivir. Su arrojo y valentía, arengados por la inocencia de su juventud le harán meterse en infinidad de problemas ante los que cualquier otro se rendiría; pero él no, consiguiendo siempre salir adelante.
Así pasará de luchar por el ejército americano, donde está a punto de perder la vida o como mal menor una pierna, a recorrer la Alemania vencida en pos de su amigo Stefan. Conocerán sus miserias y las de los demás, aprenderá a odiar al comunismo y decidirá que ese no es su mundo, que ya ha sufrido bastante. Su país fue invadido por los nazis y luego masacrado por los rusos, así que ya no confía en los extremos. Y decide buscar su particular Eldorado, huyendo a Latinoamérica creyendo encaminarse al paraíso soñado. Pero el destino le tenía preparadas otras sorpresas.
El protagonista tendrá que seguir lidiando con su pasado, que le persigue a lo largo de toda su vida en diferentes países tanto europeos como americanos. De forma paradójica, muchísimo tiempo después de la guerra, volverá a tener tratos con personas relacionadas con el III Reich sin que él lo sepa a ciencia cierta. Sólo su fuerza vital y las ganas que tiene de salir adelante le servirán para sobreponerse a los problemas que le acechan en las sombras, incluyendo algunos familiares que no podía sospechar. Para bien o para mal, Waldek aparece siempre rodeado de mujeres que tendrán mucho que decir en toda esta historia, unas para ayudarle a sobrevivir y otras para hacerle la vida imposible.
Waldek sufrirá lo indecible a lo largo de toda la historia, aunque sorprendentemente salva la vida en multitud de ocasiones, a veces por el azar, otras veces gracias a terceros. Esto nos lleva a plantearnos si este hombre realmente ha tenido buena o mala suerte, ya que él no guarda rencor ni mira al pasado. Sólo quiere vivir, huyendo de creencias o fanatismos pero dándose cuenta que el paraíso que busca, ese oasis de paz ideal, es algo utópico que nunca alcanzará. Y es entonces cuando empieza a darse cuenta de cuál es su verdadera búsqueda.
En su primera novela publicada, la autora nos muestra la rocambolesca vida de un superviviente de nuestro tiempo. Con un lenguaje claro y sencillo, sin caer en ambages ni artificios, nos introduce de lleno en la mente y el alma de Waldek, para que le acompañemos en todo momento en cada una de sus vivencias.
Sólo podemos hacer una cosa: ponernos del lado de Waldek y sufrir en silencio junto a él. Es el único modo de entrar en su mente y poder percibir desde dentro lo que una persona en sus circunstancias debe sentir para no caer en la más absoluta locura, para luchar por algo que parece inalcanzable, sin dejarse avasallar ni humillar. Es el único modo de sobrevivir, abstrayéndose de su exterior más cercano para pensar únicamente en su yo más íntimo, el que le hará seguir existiendo.
Puede sorprendernos que el protagonista odie casi más a los comunistas que a los nazis, aunque ambos fanatismos le perseguirán el resto de sus días para desgracia suya. Quizás también nos choca la inocencia y el optimismo con el que se enfrenta a sus circunstancias, pero es su modo de vida y lo lleva a rajatabla, aunque le traiga quebraderos de cabeza. Curiosas son también las diferentes relaciones que tiene con las mujeres de su entorno, siempre de una intensidad sublime que le obligará a no poder olvidar dichas circunstancias.
Una novela escrita en primera persona, con las sutilezas y dificultades añadidas a esta clase de historias, nos hacen valorar mejor la obra de Blanca Miosi. Con un estilo directo que golpea indistintamente mente y corazón, lleno de sutilezas que nos harán reflexionar, consigue elaborar una trama absorbente que no puede dejar indiferente a nadie. Una gran historia desde el principio hasta el final, que se lee de un tirón y que sólo tiene el pero de acabar demasiado pronto para el ávido lector.
Para terminar me gustaría destacar un pasaje que me impactó muchísimo, debido al hecho en sí y a la forma tan realista de narrarlo, que consigue angustiarnos al encontrarnos ante semejante desatino: el atentado a las Torres Gemelas. Sólo después de este hecho, con años de malditas experiencias a cuestas, consigue el protagonista darse cuenta de los límites inimaginables de la maldad humana.
En definitiva, un libro muy recomendable en todos sus aspectos, ya que la trama se bebe más que se lee pero a la vez nos deja un prolongado poso, indispensable para una posterior reflexión que nos ayudará a conocer mejor el entorno en el que vivimos.



ARMANDO RODERA
http://vivenciasdeunescritornovel.blogspot.com/
http://llegirencasdincendi.obolog.com/busqueda-blanca-miosi-261905
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miércoles, marzo 11, 2009

COMENTARIOS: Ma. Jesús García, escritora



Al terminar de leer La Búsqueda, reflexioné sobre la novela, pues la historia no queda en el olvido una vez leída. Obliga a repasar una y otra vez la vida de Waldek, de cómo una persona puede ser capaz de soportar tanta miseria y horror. Y sobre todo pensando sobre qué puedo decir que no se haya dicho ya, sobre una novela que tiene tantas excelentes críticas.
Siendo un adolescente, y sin ser judío, Waldek es apresado por los alemanes y llevado a distintos campos de concentración. La atrocidad que tuvieron que soportar lo supervivientes, la agonía de ver pasar los días esperando a que fuese el último, la tortura de ser forzosos enterradores de los menos afortunados…
También está el hambre, la miseria, el cambio de una prisión por otra y la agonía que fue el viaje. Un tren repleto de personas enerves, donde el calor, el hambre, la sed y el olor, convierten el viaje en una agonía constante.
A pesar de la dureza de las distintas situaciones en la vida del protagonista, la novela es amena, interesante, agradable de leer, y sobre todo cautivadora, porque una vez leída la primera página, capta la atención del lector hasta el final.
Cabe destacar las diferentes mujeres que pasaron por su vida, algunas, amores inolvidables y otras, verdaderos tormentos. Una en especial que obliga a Waldek a alejarse de lo que era más importante para él: su hijo.
Sorprende y es de admirar, que la maldad que acompaña al protagonista durante toda la historia, lejos de convertirlo en una persona rencorosa y vengativa, lo hace ser más humano y compasivo con el mundo.
La novela me ha gustado mucho y la recomendaré a mis amistades.

María de Jesús García

http://mjesusmitrebol.blogspot.com/


martes, marzo 03, 2009

De Víctor Morata Cortado, escritor, amigo de blogs

Se nos ofrece en esta ópera prima de Blanca Miosi (se entiende que la primera publicada, no escrita) una novela cargada de emociones fuertes, de miseria, de esperanza e historia. Es la vida de Waldek, un muchacho polaco que, apenas despuntando en su juventud, se ve obligado a vivir el asedio nazi con toda su crueldad. Será el primer contacto con el pensamiento humano y su conducta. Waldek comienza aquí a vislumbrar una cuestión que le rondará durante toda su vida, la de la imposibilidad de separar el bien de las garras del mal. Las experiencias que pasará el muchacho a partir de su paso por los campos de exterminio harán de él todo un superviviente. Con una fuerza interior abrumadora, sus energías y ansias de vivir harán de él un luchador (como algunos de sus allegados en la obra le definen) y tendrá todo el éxito que podría desear. Sin embargo, su vida será un vaivén de circunstancias en las cuales será engañado, en las que se verá forzado a situaciones indeseadas y en las que, como contrapartida, encontrará el amor y la dicha. Su existencia, como bien apunta Waldek, irá ligada a la huida del comunismo, que parece le persigue allende va, siguiendo sus pasos hasta Sudamérica.


Asombra la valentía de Waldek y, en todo momento, será él quien asuma el control de su vida (en la medida en que la situación se lo permite y dentro de sus posibilidades para elegir). En poco más de trescientas páginas, se nos ofrece una vida completa, desde la infancia hasta la misma muerte. Es esta una novela sin cabos sueltos, con profundidad y con un abrumador desarrollo de sus personajes (sobre todo del protagonista). Llena de palabras cuidadas con mimo y delicadeza, pero con la misma crudeza que la historia que nos muestra la autora a cada momento con sus líneas. Es esta una escritora que, sin duda, no dejará indiferente a nadie. Una obra magistral de lectura ágil y agradecida.

A todo esto hay que añadir el genial trato de ciertas sutilezas que, a priori, parecen rozar lo fantástico, lo mágico, las que hacen una historia más cercana aún en pleno contacto (aunque sea de forma leve) con la superstición o la brujería. De igual modo, la autora hace un reflexión acerca del ser humano que no tiene desperdicio. Es una novela que se bebe, que seduce y que, sin duda, enriquece el alma por los muchos matices que Blanca Miosi nos regala.




Víctor Morata Cortado
Mentecreativa

jueves, febrero 19, 2009

De José Alegre, escritor, Foro Libros en Red

¡Hola Blanca!

Ayer terminé de leer LA BUSQUEDA, y tengo que decirte que me quedé IMPRESIONADO y gratamente satisfecho.

No quiero pecar de adulador (nosotros sabemos que eso no sirve de ayuda, al contrario, nos perjudica), pero he de ser fiel a la verdad de cuanto he leído y mi obligación es comentarlo.

Me ha parecido muy equilibrada desde el principio hasta el final, quiero decir: bien modulada, sin picos. Bien estructurada, con un argumento de gran calado y sensibilidad que la autora ha sabido transmitir en todo momento. La narrativa es extraordinariamente fluida y con un ritmo vertiginoso, invitando a seguir leyendo hasta el final. Los personajes, algunos enigmáticos, otros paradójicos, pero siempre tenían algo que decir o contar. En cuanto a la vida del personaje principal me ha parecido completamente rocambolesca, y en algunos momentos he creído que estaba leyendo: En busca del arca perdida, cargado de aventuras y avatares. No obstante, un personaje integro, con una carga conciencial sin excepción, de la que no podía escapar en ningún momento. La puesta en escena, para mí, roza la perfección. Una novela creible, y al mismo tiempo, increible. Cargada de ternura, odio, venganza, miseria, miserias del espíritu, y mucho más... Una novela que te hace reflexionar (aunque en mi caso coincida, yo diría que en todo, con el personaje) y ser consciente de que una inmensa mayoría del género humano, desde lo más profundo de su ser, no ha evolucionado una pizca desde tiempos inmemoriales, únicamente lo ha hecho desde la forma, es decir: nuevas tecnologías y cosas por el estilo... Pero volviendo a la novela, la he disfrutado como hacía tiempo que no lo había hecho. Estas novelas hacen que uno siga amando la literatura, más si cabe que antes de comenzarla a leer.
Ha sido un placer haberla leído. Y espero poder comprar todo lo que publiques. Me enorgullece saber, que al menos, y aunque sea a través de Internet, tengo una chiquitita amistad con la autora.

Por último, quisiera comentarte una anécdota. En la novela aparecen 2 personajes que me llamaron poderosamente la atención: Wanda, la hija de la verdulera, y Stefan, su gran amigo de la infancia, con enorme talento mercantil. Pues bien, da la casualidad de que esos 2 nombres aparecen en el relato «La carta», que colgué en el foro de LibrosenRed, y que está sacado de una de mis novelas.


Te envío el más caluroso de mis abrazos, y sólo te pido una cosa: SIGUE ESCRIBIENDO, PARA QUE LOS QUE AMAMOS LA LITERATURA SIGAMOS DISFRUTANDO COMO GRANDES ENANOS

lunes, diciembre 22, 2008

De Manuel Pérez Recio, escritor

Blanca, compañera. Anoche acabé de leer tu novela. Soy lento leyendo, porque siempre pretendo abarcar más de lo que puedo o me permite mi tiempo.. y suelo llevar varios libros a la vez. Pero te ofrezco mis impresiones:
Me ha gustado, sin duda, porque es el tipo de historia que ofrece algo nuevo, una visión, una perspectiva distinta, y porque los hechos narrados están basados en la realidad más humana y terrenal. La vida del protagonista no puede dar más de sí, a mi parecer.
Se lee muy rápido y suscita todo el tiempo interés, pues no paran de suceder cosas.
Si acaso, lo de las torres gemelas me pareció un capítulo muy breve para la trascendencia que tuvo. Aunque en realidad pienso que de tu novela podían haber salido tres fácilmente, si hubieras ampliado descripciones, detalles... A veces, el episodio es tan fugaz que te quedas esperando algo más.
Realmente no he tenido reparos en recomendarla. LA visión del protagonista me pareció muy original, alejada de esas ópticas acusatorias que sólo buscan el escarmiento. Da un repaso a la historia sin partidismos remarcados ni florituras, con una sencillez muy a destacar. LA relación con Helga fantástica para el argumento, para mí lo mejor. El final, redondo, porque justifica perfectamente el título y la utopía de la búsqueda de un paraíso terrenal.
Un abrazo
Nelo
Manuel Pérez Recio

martes, octubre 21, 2008

Más comentarios de La búsqueda


La Búsqueda es una novela desgarradora, dura y diferente de otras centradas en el mismo tema. Es tan dura que los seis primeros capítulos los he leído con el estómago encogido. Es doblemente dura porque es la vida real del protagonista que, en una reflexión final, dice:
“Pienso que la historia es repetitiva porque los hombres tenemos mala memoria. Los muertos no hablan. Los supervivientes olvidan, callan como lo hice yo durante tanto tiempo y los pocos que llegamos a contar nuestras experiencias nos convertimos en algo de apariencia irreal: mitad mito, mitad tópico; testimonios de un pasado que muchos creen que no puede volver. ¿No se dan cuenta de que el mundo es como un tren de feria, dando vueltas siempre por los mismos lugares? Las nuevas generaciones se equivocan al pensar que los errores no pueden repetirse. No es así. Se repetirán los mismos desatinos, se izarán las mismas banderas, volverán los mismos líderes y el horror empezará otra vez. No importa cuántas veces suceda, así es y será. "

Una reflexión de quien ha conocido el horror y sabe que el ser humano puede convertirse en inhumano, en sólo dos pasos, por cualquier acontecimiento que cambie la historia. El protagonista acaba dándose cuenta de que en este mundo no hay paraísos. Su búsqueda ha terminado.
Blanca, es una novela estupenda. No puedo decir que haya disfrutado leyéndola pero sí que me alegro de haberla leído, porque es enriquecedora y muy humana.
Un abrazo,
Ely de El Recreo
Bueno chic@s, ya he leído el libro de Blanca y me ha gustado. Por momentos me ha recordado tremendamente a Papillon, no por la temática (aunque comparten prisiones y torturas), pero si por las aventuras que padecen ambos personajes.Supongo que tiene muchos tintes biográficos, pero no me parece creíble toda la historia. Lo que me ha gustado más es la primera parte del libro, hasta que llega a la Alemania soviética, hasta ahí muy bien. Cuando se dirige a Perú, etc., la historia se desarrolla demasiado deprisa, no para en tantos detalles, los saltos en el tiempo son muy grandes y la historia deja de ser tan creíble. Se podrían haber hecho dos libros o uno más voluminoso. Enhorabuena Blanca.Nos leemos!

Enrique M. Camba - "Papillon"
www.el-recreo.com


Yo tambien me acabo de acabar La Búsqueda, y tengo que decir que me ha gustado mucho. A pesar de que el tema de la segunda guerra mundial y el nazismo se ha tratado ya mil veces, el libro no se hace para nada pesado ni aburrido, sino todo lo contrario. Y te ofrece una perspectiva nueva del conflicto, más allá del dualismo judios contra nazis a que estamos habituados cuando se trata este tema.Sin embargo, tento que coincidir con Papillón, la primera parte está mejor, tiene más intensidad. Una vez que Waldek se marcha a América la acción ocurre muy deprisa, pinceladas aquí y allá a lo largo de toda una vida. Imagino que narrar toda la historia con mayor detalle habría supuesto una novela de tamaño mucho mayor, o quizás una segunda parte.De todas formas, me gusta como acaba, ese regusto agridulce que te deja y como te explica el porqué del título, que durante buena parte del libro me pregunté de donde venía.
Así que, Blanca, muchas gracias por los buenos ratos de solaz y entretenimiento que tu libro me ha proporcionado. Espero que no sea el último.
Un saludo
Juan Nadie de El Recreo


Acabo de terminar de leer "La búsqueda" de nuestra compañera Blanca Miosi, y debo decir que me ha encantado y que lo recomiendo a todos.Es una auténtica odisea la que nos hace recorrer Blanca de la mano de su protagonista Waldek Grodek, desde la invasión de Polonia por los nazis hasta nuestros días. Narrada en primera persona, recorremos gran parte de la europa y américa del siglo XX y vivimos los sucesos que acontecieron; de hecho, Blanca consigue que los vivamos como si estuviéramos allí; no solo los hechos, sino también los sentimientos y las vivencias del protagonista.El libro te engancha desde el principio; y en algunos tramos, te resulta casi imposible dejarlo; os confieso que ha habido alguna noche que he apagado la luz a las tantas porque no podía dejar de leer.Blanca: Muchas gracias por esta maravillosa odisea; y enhorabuena.

Pepe de El Recreo


Todavía está caliente de mis manos la portada del libro y no he podido resistirme a pasarme por aquí y dejar mi pequeño comentario."La búsqueda" de nuestra querida compañera Blanca ha sido para mi una experiencia extraordinaria de leer. De la mano del protagonista Waldek Grodek, me ha hecho recorrer momentos durísimos de nuestra historia reciente. Desde la invasión de Polonia por los alemanes, campos de concentración, liberación, esperanza, traiciones, caída del comunismo, resurgimiento de éste...hasta nuestros días.Y todo eso contado con una fluidez y riqueza de prosa que hace que la novela te enganche desde el principio. Como dice Pepe más arriba, ha habido un momento donde no podía dejar de leer, y eso me ha pasado esta tarde que reanudé la lectura en la página 150 y no he parado hasta finalizarla.Los detalles y descripciones son crudos sin caer en el morbo y el lector sufre, se angustia y celebra con el protagonista cada paso que va dando.Creo que es un buen retrato de la humanidad en general, donde el bien y el mal andan de la mano. Y me ha gustado como el optimismo y la esperanza por encontrar esa felicidad o paz que todos queremos no se pierde ni en los momentos más duros.Recomiendo esta novela a todos, es genial.
Enhorabuena Blanca, me ha encantado leerte.
Besos,

Leola de El Recreo


Blanca, he leído el comentario de Félix y no puedo estar más de acuerdo. A mí lo que más me gustó de la historia de Waldek fue también esto: su lado humano, humanísimo, frente a disquisiciones políticas y pretensiones ideológicas. Y ese hermoso y sano instinto de supervivencia y superación.El episodio de la prostituta en el campo de concentración lo leí varias veces... Ese fragmento me hizo llorar.
Montse de Paz, escritora, autora de Estirpe Salvaje


La novela histórica es clave para nuestro presente. La búsqueda de Blanca Miosi es apasionante, está muy bien escrita y documentada. Es un orgullo para el Círculo de escritores de Venezuela que Blanca sea integrante de esta organización.
Carmen Cristina Wolf
Presidenta del Círculo de Escritores de Venezuela
Wolfhttp://literaturayvida.blogsome.com

Leí la Búsqueda y no pude soltarla hasta terminar de leer la última página. No es sólo una crónica más de las desventuras de guerra, sino que refleja las vivencias y pensamientos de un ser humano, que de pronto se ve enfrentado a mundos que jamás pensó podían ocurrir. Vio al hombre tal cual era, sin caretas ni recubierto de su delgada capa de humanidad. Aún así, pese a que pierde muchas ilusiones, mantiene la esperanza de un mundo mejor.Llama la atención el enfoque vital y existencial de Waldek, quien con fina ironía, concluye su búsqueda cuando le entregan una misérrima suma de dinero como indemización de guerra, luego de un largo, despersonalizado y burocrático proceso.Recomiendo su lectura. Es una excelente novela que apasionará al lector de cualquier edad.
Te felicito Blanca,
Agustín Toro Solís de Ovando, amigo de foros literarios


Hola Blanca.Acabo de leer tu novela y he de decir que he quedado gratamente impresionada.Está escrita en un lenguaje sencillo, coloquial que conduce al lector a través de las experiencias vividas por su protagonista.Con toques de humor algunas veces, me he metido en la historia y la he vivido como si fuese la mia propia.Te felicito por lo bien escrita que está y felicito a tu esposo por la pasion y vitalidad que demostró en todo momento.
Un beso crujiente
Conchi, profesora, amiga de foros literarios

miércoles, octubre 08, 2008

Comentario de Boris Rudeiko

Hola, Blanca, Mis felicitaciones por esta novela y también a Waldek por su apasionante vida, que ha conseguido llevar con coraje hasta nuestros días. Esa búsqueda de la libertad, huyendo de los horrores del nazismo, del comunismo, del terrorismo y de las dictaduras, en general, contada de una manera magistral. Triste y humillante compensación la recibida de los burócratas como pago por los trabajos en régimen de esclavitud. Había leído muchas cosas sobre la Segunda Guerra y sus secuelas, pero lo que tú nos cuentas en la primera parte de tu apasionante novela está escrito como si hubieras sido tú misma la que estaba allí, en la mirada y el cuerpo torturado del joven Waldek. Y está escrito con sencillez, pero con maestría, para que su lectura sea fluida e interesante, para que atrape al lector y no pueda dejar de leer hasta llegar al final. La primera parte me hizo recordar una gran obra del premio Nobel de literatura Imre Kertesz, “Sin destino”, hace tiempo que la leí y me dejó honda huella, como la tuya. La segunda parte sigue siendo interesante y amena. Todas esas vivencias del protagonista en Latinoamérica, donde espera encontrar su paraíso, para cerrar con esa reflexión sobre su pasado y su declaración de haber encontrado lo que buscaba.He recomendado el libro a mis conocidos, amigos y familiares.

Enhorabuena.

Un beso,

Boris Rudeiko.

jueves, agosto 21, 2008

Comentario de Félix Jaime Cortés, un regalo inesperado

Hace días tuve un inesperado regalo. Y me he tomado la libertad de compartirlo con ustedes pues es demasiado bueno para guardarlo para mí sola. Desde la publicación de La búsqueda he tenido muchos comentarios, pertenezco a varios foros literarios y es de ellos donde mayormente proceden, de gente que como yo, que escribe y sueña con ser algún día reconocida en el mundo de las letras. Felix Jaime Cortés, más conocido como Felixon en los foros de YoEscribo tuvo la gentileza de leer La búsqueda y hacer un interesante comentario en su blog http://impresionesdefelix.blogspot.com/ el cual dejo a continuación:

"Siempre me ha invadido un gran desasosiego al enfrentarme a temas relacionados con la crueldad humana en cualquiera de sus manifestaciones. Me ocurre debido al sufrimiento que me han provocado siempre películas como “Missing”, de Costa Gavras, “Gallipoli”, de Peter Weir, “La lista de Schindler” o, más recientemente, “El pianista”. Son películas que he visto una vez, me he rebozado en el horror durante su visión, y dudo que vuelva a verlas otra vez, a menos que lo hiciera para mostrarle a mi hijo de lo que puede llegar a ser capaz el ser humano cuando la locura de la sangre se apodera de el.

"Tuve el primer contacto con el horror cuando leí “Odessa”, ya comentada en este blog, novela en la que se relata la trayectoria de un superviviente del holocausto. He leído infinidad de artículos y libros en los que se contaba la tragedia, esa y otras, como las barbaries perpetradas en las dictaduras de Pinochet, los militares argentinos o el mismísimo Pol Pot en Camboya.Puede que fuera esa especie de aprensión ante el horror una de las razones que me han llevado a retrasar, de forma quizá inconsciente, la lectura de “La búsqueda”, de Blanca Miosi.

"Utilizando autoexcusas como la falta de tiempo o motivos familiares, relegaba la lectura de un libro que compré hace más de seis meses.No sé realmente cual fue el motivo que me empujó a cogerlo de la estantería antes de ayer. Quizá se tratara de mi reciente viaje a Alemania, o de la atractiva portada, tantas veces vista y otras tantas abandonada de nuevo. El caso es que empecé a leerlo...Y amigos, os juro que no pude parar.De no ser por razones de todos conocidas como son el trabajo o las necesidades físicas que nos suelen acompañar, habría acabado con el libro el mismo día. No pudo ser, y lo terminé anoche. Anteayer tuve que cerrarlo finalmente a las dos de la madrugada, con grave perjuicio para mi rendimiento laboral del día siguiente.

"¿Qué es lo que tanto me atrajo de la historia de Waldek Grodek, tan magistralmente narrada por Blanca Miosi, como para no poder despegarme del libro hasta acabarlo?. Después de razonar durante bastante tiempo, he llegado la conclusión de que lo que más me atrajo del libro fue un aspecto muy simple: su sencillez. Los aspectos que nos narra Waldek en sus memorias están filtrados por su especial visión, una visión sencilla, sumamente humana y en ciertos aspectos bastante inocente. Waldek parece conservar para siempre esa inocencia que le hace sentir fascinación, de niño, ante los uniformes militares que, en un gran desfile en una gran avenida de su querida Polonia, rinden homenaje al monstruo que desencadenó esa gran tragedia para la humanidad.

"Existen otros libros posiblemente más conocidos sobre las vivencias en un campo de concentración, pero el que nos escribe Waldek es sin duda uno de los más humanos que jamás haya leído. El mismo Waldek nos dice en varias ocasiones que no cree en la política, que desconfía de unas personas que, sin ningún remordimiento, permitieron a Hitler destruir casa por casa, piedra por piedra, la ciudad de Varsovia. Ese desprendimiento del matiz político, se refleja en sus escritos, tanto en los referidos a sus tiempos en los campos de Gusen y Mauthausen como en los que nos cuenta sus peripecias en Francfurt con su amigo Stefan como su salto a ese “paraíso de palmeras y mujeres” que constituía para Waldek el Perú. Por poner un ejemplo de lo que quiero decir, creo que otras joyas reconocidas de la literatura universal, como “Vida y destino”, “Archipiélago Gulag” o “Doctor Zhivago”, se pierden tanto en disquisiciones políticas y descripciones de los artífices de la tragedia (Hitler, Stalin, Trujillo...) que llegan a aburrir un poco al lector que busca más el lado humano del infierno, un matiz del que “La búsqueda” anda más que sobrada.

"Resulta también sumamente fascinante la capacidad de Waldek para analizar el alma de cada persona que se cruza en su camino, por encima de cualquier otra consideración. Valora en gran medida a Neumann, el médico alemán que le salva la pierna incrustándole un trozo de hueso de un cadáver también alemán. Se enamora de Helga, una mujer de oscuro pasado nazi, y nos dice, en una inolvidable frase del libro, que recuerda la actitud reflejada en la película “portero de noche”, que “parecía que ella supiese pulsar en mi el vestigio del Waldek sumiso de los días de Mauthausen”.

"Waldek está muy por encima de la mera catalogación a la que solemos someter a nuestros semejantes. Es siempre capaz de encontrar el lado humano de quien le trata, desde el árabe embaucador y sin embargo simpático que conoce en Perú, hasta el mismo Kéller, un ex agente de la Gestapo que le acoge como a un hijo. Como reciprocidad a su condescendiente y amable naturaleza, es cierto también que Waldek ha tenido la gran suerte de conocer, incluso en el interior del infierno, a gente buena que le ayuda a sobrevivir, como la joven prostituta que le llama cuando quiere arrojarse a las alambradas electrificadas para acabar de una vez con todo después de recibir una brutal paliza, hasta Krulik, el técnico de la fábrica de aviones que le ayuda, pasando por Mónica, la mujer que le cura el paludismo en Perú.A lo largo de su periplo vital, y de su “búsqueda”, Waldek pasará de la riqueza “a las más altas cimas de la pobreza”, como diría Groucho Marx, sin importarle un carajo su situación. Se sabe capaz, después del infierno vivido en su juventud, de solventar cualquier situación en la vida, por muy adversa que esta sea. Lleva con la misma elegancia un traje forrado de billetes en Nápoles que un mono de color gris en Perú. No es su aspecto lo que le importa (aunque le ayuda mucho con las mujeres, no cabe duda), sino su alma, su forma de ser, esa filosofía particular que le permite caminar con la cabeza alta en cualquier circunstancia. No duda un momento en quedarse con una mano delante y otra detrás para librarse de un matrimonio opresivo en Perú, o en acompañar al árabe en sus extraños negocios con telas “Made in England”. No vive la vida, en una palabra: la devora.

"Es envidiable la forma en que alguien que ha conocido de cerca la muerte se sustrae a ella para vivir intensamente.El libro nos narra momentos terribles de una forma que les quita en cierto modo carga. Waldek mira fascinado, sin sentir nada, como se retuercen los cadáveres, como si estuvieran vivos, en el horno crematorio. Ha visto ya tanto horror que se ha vacunado contra el. El episodio de las torres gemelas se narra desde su punto de vista, siempre humano, siempre alerta a la supervivencia que ha desarrollado en sus sentidos tanto padecimiento. Este último horror, que le hace desistir en su búsqueda y le convence para siempre de que el mal siempre está acechando, lo vive Waldek al extremo, a punto de morir ahogado por el humo.

"Es memorable la frase que pronuncia hacia el final de la novela, cuando dice “¿Qué clase de gen de maldad comparten Hitler, Stalin, Bin Laden y tantos otros que han provocado la desdicha y siguen provocando la desdicha de tantos millones de personas? Y lo más extraño de todo: ¿porqué tanta gente los sigue?”. Esto último es algo que me he preguntado en infinidad de ocasiones. El terrorismo no existiría si no hubiera una cantera de fanáticos dispuestos a mantenerlo. Resulta imposible acabar con eso.

"Desconozco la aportación de Blanca Miosi a las memorias de Waldek. Hago conjeturas, y me imagino a Waldek, con un vaso de Schnaps o Vodka en la mano, noche tras noche, contándole a Blanca su peripecia vital, que la gran escritora transformará en una bella historia inmortal. Podría ocurrir también que ella recibiera el manuscrito y lo transformara, dotándole de esa fuerza vital que tiene. Podría ser que el manuscrito en si ya tuviera esa fuerza, y que Blanca lo aderezara con algunos pasajes producto de su imaginación. Podría resultar incluso que todo el libro, incluido el personaje, fuera una invención de Blanca...Esta última conjetura se disipa al visitar el blog de la novela y comprobar que Waldek es un personaje de carne y hueso, que conoce a Blanca y que aparece con ella en algunas fotografías. Os invito a visitar el blog, tan magnífico como el libro, en esta dirección:http://labusqueda-por-blancamiosi.blogspot.com/Os puedo asegurar que no os defraudará.

"Mi más sincera felicitación, Blanca, por esta gran novela, y por favor: no nos hagas esperar mucho hasta tu próxima aportación a la literatura con mayúsculas."

sábado, julio 19, 2008

La búsqueda en Montacada Mírame

Un artículo:



Gracias a Enrique Camba, administrador de El Recreo, salió este artículo en la revista Montcada,
Debo agradecer también a mi amigo Fernando Hidalgo por enviarme la foto escaneada, mientras el correo llega a Venezuela, ¡Besos a ambos!

jueves, junio 26, 2008

Una novela... una historia



Nuestro sueño realizado, una novela, una historia… tras “La búsqueda” hay otra novela subsistente… Todo un recorrido. Gracias, Henry, por regalarme tu vida.

"La búsqueda" en el Muzeum Powstania Warszawskiego

Este año tengo muchos motivos para sentirme satisfecha, "La búsqueda" logró ocupar un pequeño lugar en el Museo Powstania de Varsovia. Entre tantos objetos que forman parte de la historia de Varsovia, se encuentra en permanente exhibición, y también hay algunos ejemplares en la biblioteca del museo. Espero ansiosa que algún día se pueda traducir al idioma polaco, ¡ojalá!
Abajo, la carta en la que el museo muestra interés en trasladar la novela al polaco:

From: Anna Sztyk
To: 'Adam Nowicki'
Sent: Friday, April 18, 2008 1:57 PM
Subject: La Busqueda

Szanowny Panie, zaraz po Pana wizycie rozmawialam z kolega, ktory zajmuje sie sprowadzaniem ksiazek do naszej biblioteki. Powiedzial mi, ze juz skontaktowal sie z agencja, ktora sprowadzi do nas te ksiazke z Barcelony.
Jesli chodzi o mozliwosc wydania ksiazki w Polsce, mysle, ze warto skontaktowac sie w tej sprawie z Oficyna Wydawnicza „Rytm” (maja swoja siedzibe na Gorczewskiej) i moze jeszcze ze „Swiatem Ksiazki” wydawnictwa Bertelsmann (z siedziba na Rosola).
Z pozdrowieniami i zyczeniami zdrowia

Anna Sztyk
Kierownik Archiwum Historii Mówionej
Muzeum Powstania Warszawskiego

ul. Grzybowska 79
00-844 Warszawa

tel. (22) 539 79 38, kom. 0 509 926 395
http://www.1944.pl/

jueves, febrero 14, 2008

Dossier de La Búsqueda


Blanca Miosi, La búsqueda

Una apasionante novela basada en hechos reales que nos hará recorrer de la mano de su protagonista Waldek Grodek, desde los campos de concentración nazis hasta las dictaduras de Sudamérica.

Cuando salí de Mauthausen me dije a mí mismo que tenía que olvidar todo lo que había sucedido o no podría vivir. Pero ahora, a mis setenta y cuatro años cumplidos, eso ya no era un problema. Por primera vez en mi vida tuve la sensación de poder mirar atrás con serenidad y aun con sentido del humor... Ese mismo día tomé la decisión de escribir mis memorias.

La búsqueda es la historia de Waldek Grodek, un niño polaco de diez años cuya apacible vida se ve interrumpida por la invasión alemana a Polonia. A partir de ese momento, sus juegos infantiles y sus excusiones como Boy Scout se transformaron en estrategias para sobrevivir. Muchos años después, mientras visita la oficina donde se gestionan las indemnizaciones que Alemania ha ofrecido a los ex prisioneros de los campos de concentración nazis, se pregunta si hay en el mundo alguien con una existencia tan azarosa como la suya. Auschwitz, Mauthausen, dictaduras en Europa y América Latina, tramas de espionaje, y hasta el Mossad. Es la vida de Waldek Grodek, una vida desconocida y sorprendente que merece ser recuperada.
La búsqueda es una obra sobre la condición humana y sobre cómo debemos enfrentarnos al dolor para seguir adelante. Desde la invasión de Varsovia al ataque de las torres gemelas en Nueva York, con un ritmo vivo y cautivador, el talento de Blanca Miosi nos hace reflexionar sobre la guerra y sentir que formamos parte de la historia.

1 de septiembre de 1939

La mañana en que comienza el ataque alemán sobre Varsovia, Waldek Grodek tiene apenas once años. Es demasiado joven para imaginar el horror de una guerra, y la emoción y la curiosidad por lo que pasa en Varsovia, le hacen regresar a la ciudad desde el campo, donde estaba de vacaciones junto a su hermana menor y su madre. Su padre es inspector de canales de la ciudad y está desbordado intentando que los servicios no se colapsen por los destrozos de los bombardeos. Pasan los días, y el refugio donde se alojan no permite casi respirar, cubiertos de tierra y sin comida, los rezos y oraciones se mezclan con los gritos de pánico. En un descuido de su madre, Waldek escapa para visitar una ciudad de la que sólo quedan ruinas. Ese día descubre lo que a lo largo de su vida llamará su buena suerte: tropieza y cae en la calle, mientras una bomba estalla a pocos metros y mata a las personas que caminaban a su lado. Al regresar al refugio aturdido toma conciencia de que en cualquier momento puede perder a sus seres queridos. En menos de veinte días, la rendición de Varsovia se firma y Adolf Hitler visita su nueva conquista. Waldek siente que los polacos no tienen nada que festejar, su ciudad ya no les pertenece y nace en él un patriotismo radical y desconocido.
Aunque desde el principio los judíos son los que más sufren la ocupación, todos los polacos viven humillados continuamente, las propiedades son requisadas, las radios prohibidas y el mercado negro florece. Con catorce años asiste a la construcción del gueto de Varsovia donde recluyen a Olenka, su primer amor.

Las deportaciones a los campos de concentración habían comenzado. Sentí la necesidad de hacer algo por ellos.
Es apenas un adolescente pero la guerra todo lo precipita y comienza a trabajar en la resistencia, pero no pasa mucho tiempo hasta que la Policía de Seguridad descubre a su grupo clandestino. Con catorce años es tratado como un preso político, y lo trasladan a una cárcel en el gueto llena de delincuentes de todo tipo.

El hacinamiento y la falta de higiene convertían la celda en una pocilga. Pero lo peor, lo que más daño y sufrimiento causaba eran las chinches. Se incrustaban en la carne, especialmente en nuestras heridas. Y creo que fueron puestas allí con esa finalidad.
A partir de ese momento y hasta el final de la guerra, Waldek Grodek pasa por los campos de concentración de Birkenau, Auschwitz y Mauthausen. Marcado como un animal, aprende que no hay lugar para la debilidad o el dolor.

Día a día nos íbamos embruteciendo. Los alemanes siempre encontraban el modo de sorprendernos, de que el daño físico y moral nos llegara de lleno. Ya no creía en nada, desaparecieron todos mis ideales y sobrevivir era mi único objetivo.

Los campos son escuelas de dolor e indiferencia, donde se es testigo de todo tipo de abusos, experimentos con personas, pederastia. Descubre que los seres humanos están dispuestos a aguantar las peores injusticias y los peores castigos con tal de seguir con vida. Pero también conoce a algunas personas, tanto judíos como alemanes, que en medio de tanta miseria le hacen creer que aún hay esperanza. Cuando llega el final de la guerra, Waldek tiene diecisiete años. Su sueño es reunirse con su familia y retomar su antigua vida, pero se siente tan agradecido con los americanos que se presenta para formar parte del Ejército Auxiliar de Estados Unidos. En Berlín oye historias acerca de que Hiltler había conseguido escapar y seguía vivo. Nadie pudo comprobarlo nunca.

Cuando regresa a Varsovia, está irreconocible y no entiende cómo es posible que toda una ciudad haya desaparecido sin el conocimiento del resto del mundo. Pero otro descubrimiento le dolerá más, los aliados han vendido Polonia a los rusos.

Poco a poco la familia se reúne pero la guerra lo ha cambiado todo. Su padre se ha convertido en una persona tensa y poco tolerante con un joven que tan sólo quiere vivir y olvidar lo pasado.

La dureza de la dictadura comunista obliga a Waldek a escapar a Perú, donde vive su tía Nelly. Ella le ha prometido conseguirle un visado, y en su imaginación, el país sudamericano se ha convertido en un sueño de mujeres hermosas y palmeras.

Es el momento en que sin proponérselo toma una decisión que habrá de cambiar el rumbo de su vida. Nada resulta según lo planeado y en Perú se ve casado a su pesar con una mujer a la que detesta. Se convierte en un rico terrateniente, pero de nuevo vive en una prisión. A los cinco años, logra escapar. Con su estrenada libertad, conoce a Helga, una enigmática alemana que vive en Perú desde hace años y que a su vez le presenta a Keller, un amigo que le ofrece un magnífico trabajo. Pero los dos tienen un pasado nazi y una misión, y cuando Waldek lo descubre deberá decidir si el perdón y el olvido pueden con el dolor del pasado. Pero ha aprendido que el odio es un arma de doble filo.
Waldek sabe que la búsqueda es diferente para cada uno, hay quien busca el reconocimiento de la historia, hay quien el amor y el respeto de quienes ama. Pero ¿cuál es su búsqueda?

Septiembre, 2001

Y allí estaba yo, casi sesenta años después de mi cautiverio, reclamando mi indemnización.

La autora
Blanca Miosi nació en Lima, hija de madre peruana y padre nisei (descendiente de japoneses, nacido en Perú). Estudió dibujo en la escuela de Bellas Artes de Perú. Vive desde hace treinta años en Venezuela. Escribió su primera novela, El pacto, en 2001. La búsqueda es su segunda novela.

Editado por:
Silvia Fernández
Directora de Comunicación y Prensa
Roca Editorial

En librerías a partir del 21 de enero. Roca Editorial
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